Autor: tuenweb

  • Detectives privados mujeres Valencia.

    Detectives privados mujeres Valencia.

    Detectives privados mujeres Valencia. Más del 30% de los detectives privados en España son mujeres.

     

    Detectives privados mujeres Valencia: Sombrero, gabardina, una pipa y la lupa. Esa podría ser la imagen que se genera en la mente cuando alguien hace referencia a un detective privado, influido seguramente por las historias de Sherlock Holmes. Seguramente por el mismo motivo al pensar en un detective suele ser un hombre al que nos imaginamos.

    Sin embargo, la realidad es que cada vez son más las mujeres que se dedican a la investigación privada, y son detectives privados mujeres Valencia . En los últimos años han aflorado en España varias empresas de detectives especializadas y formadas solo por féminas. En concreto, más del 30% de investigadores de España son mujeres, según diversos estudios.

    Abaco Detectives privados Valencia cuenta con un bagaje de más de 20 años como investigador@s privad@s. pensamos que «las profesiones de hombres son ya una utopía en una sociedad tan cambiante», y, en la mayoría de los casos «las mujeres detectives juegan con ventaja en muchas situaciones». Hemos experimentado que «Generamos más confianza en los clientes, creen que no les vas a engañar por el simple hecho de ser una mujer». «Ciertos trabajos o situaciones, parece claro que son mejor entendidas por una mujer, ya que los hombres presentan unos tópicos generacionales brutales». «Si quien encarga la investigación a detectives privados mujeres Valencia es una mujer, la empatía y la sintonía es total».

    Detectives privados mujeres Valencia: Pasar desapercibidas.

     

    Otra de las ventajas de las mujeres dedicadas a la investigación es que tienen mayor facilidad para pasar desapercibidas en múltiples ocasiones. «Cuando realizas una llamada telefónica dentro de una investigación nadie sospecha que la mujer que está al otro lado es una detective privada», explica Abaco detectives Valencia.

    La mayoría de investigaciones son de despacho. Pero cuando a las Detectives privados mujeres Valencia nos toca hacer un seguimiento, el rol de las mujeres es más útil: «un día te recoges el pelo, otro te haces una trenza, y al siguiente te lo dejas suelto», explica. Las ventajas son tantas que ya son muchos los clientes que reclaman ser atendidos por investigadoras.

    En cuanto a la conciliación de la vida laboral y personal, la principal traba es que se trata de una profesión que requiere muchas horas de dedicación.

    Si deseas saber más sobre detectives privados mujeres Valencia, y lo que supone una agencia de detectives de mujeres, puedes leer también nuestra entrada de blog  «Agencia de mujeres detectives».

  • Detectives privados Valencia precios.

    Detectives privados Valencia precios.

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    Detectives privados Valencia precios. Cuanto cuesta un detective privado en Valencia suele ser  la pregunta previa que se realiza cualquier posible cliente que va a contratar los servicios de detectives privados Valencia.

    En nuestro apartado de contratación on-line podrá conocer, ahora mismo, e inmediatamente su presupuesto y usted mismo, respondiendo a unas sencillas preguntas conocerá nuestras tarifas para su caso, no tendrá problemas en saber cuánto cuesta los detectives privados Valencia precios.

    Usted puede contratar detectives privados Valencia precios por dos medios:

    1.- Ya sea una contratación on line, somos los únicos en España que hemos desarrollado este servicio, para que desde donde quiera y cómodamente, nos encargue una investigación, y recibir con toda seguridad y confidencialidad los informes e imágenes, en su dispositivo.

    2.- O contratación personal directamente en nuestras oficinas.

    Para ambos casos, es fundamental conocer cuanto nos cobran los detectives privados Valencia precios. Aquí puedes ver todos los servicios que puedes contratar con Abaco detectives, y si necesitas algo que no está en la lista…consúltanos.

    Los detectives privados Valencia precios de contratación: éstos  son  variables y dependerán del tipo del trabajo de seguimiento o investigación a llevar a cabo.

    • Para el caso de las vigilancias y seguimientos se cobra por horas de servicio, y el precio de las mismas dependerá de si las horas a realizar si estas son diarias, o son nocturnas, corresponden a días entre semana o el servicio se realiza durante fines de semana y festivos. Finalmente, también dependerá del número de profesionales que intervengan en la investigación para el óptimo desarrollo del trabajo.
    • Otro tipo de investigaciones ya requieren de un análisis y estudio más exhaustivo que determine el precio de la misma.

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    Recuerda que nuestros precios como detectives, incluyen informes que son válidos para la presentación ante los tribunales de justicia de todo el territorio nacional.

    Así que ya sabe, puede contratar online desde esta web cómodamente, desde cualquier lugar de España, y obtener dicho presupuesto y los informes posteriores tranquilamente con seguridad y garantías, o bien contactar directamente por los medios tradicionales con nuestras oficinas.

    También puedes llamarnos, sin ningún compromiso, a nuestros teléfonos que figuran arriba, o enviarnos una consulta mediante el formulario de contacto, te informaremos rápidamente de los costes de contratar un detective privado. así que ya no hay excusa para conocer detectives privados Valencia precios.

  • Detectives para empresas Valencia

    Detectives para empresas Valencia

    Detectives para empresas Valencia

    Detectives para empresas Valencia, la primera idea que se nos viene a la cabeza al pensar en las necesidades de una empresa en materia de investigación es la vigilancia de los empleados. Pero el área laboral, es solo uno de los aspectos que un detective para empresas Valencia debe nominar.

    Empecemos por el absentismo laboral, la masa salarial de una empresa es una partida siempre importante en su cuenta de resultados y sus desviaciones un dolor de cabeza en los presupuestos. Las bajas laborales y su coste son una carga para el empresario que debe satisfacer gastos sociales y salarios en los términos que se recojan en los convenios laborales, y además el coste de una nueva contratación que mantenga la eficiencia productiva de la empresa. Las bajas laborales son inevitables, las bajas laborales fingidas existen y son evitables. Pueden evitarse desenmascarando el fraude y tomando las medidas jurídico-laborales oportunas. Los detectives para empresas Valencia recopilamos todas las pruebas para que los empresarios lleven a buen término el objetivo de desenmascarar las bajas laborales fraudulentas.

    Otro aspecto, muy de moda, ver nuestra entrada anterior sobre Mystery shopper , es la contratación de detectives para detectar que nuestros empleados tratan a nuestros clientes conforme a lo que la empresa espera de ellos.

    Los Detectives para empresas Valencia, también hemos sido contratados para estudiar a la competencia. No hablamos de los estudios de marketing o benchmarking o de análisis de precios propios de las consultoras económicas, sino de averiguaciones más sobre el terreno. En conversaciones precisas pueden obtenerse informaciones sobre variables de una oferta, o un proveedor , que no pueden obtenerse en los estudios clásicos.

    ¿Y los socios o empleados relevantes?, también se nos contrata para averiguar las conductas de nuestros socios, sobre todo en la faceta de conocer si éstos disponen de sociedades paralelas con actividades análogas a la nuestra, y de que modo y en qué medida están implicados en el desarrollo efectivo de una actividad dentro de la sociedad paralela o participan en decisiones incompatibles con su pertenencia a la empresa.

    detectives para empresas Valencia

    Detectives para empresas Valencia para investigar robos en el seno de la misma. Los robos pueden ser materiales o inmateriales, desde elementos de oficina, maquinaria, repuestos…y sobre todo desapariciones de stock que se reflejan sin motivo aparente en los inventarios. Pero el peor robo que probablemente podemos sufrir es el de la información, cálculos, procesos, patentes, iniciativas…el contraespionaje industrial es otro de los servicios que se contratan por parte de las empresas.

    Las franquicias u otros tipos de asociación comercial, son un tipo de actividad económica en que se requiere una especial vigilancia y control a los explotadores de la marca de la que no son propietarios. una empresa que quiera cuidar la marca (una marca fuerte es la base de una franquicia) deberá contar con controles internos y externos (detectives para empresas Valencia) que aseguren el conocimiento de cualquier incumplimiento contractual o procedimental por parte de los franquiciados o socios que proteja sus derechos y su marca.

    Son muchos más aspectos de la vida de una empresa los que le llevarán a contratar detectives para empresas Valencia, desde la investigación de la veracidad de los curriculum de un candidato a un puesto, hasta las condiciones reales de posibles deudores de la empresa o de proveedores fallidos. puedes tu averiguar más en nuestra página de servicios para empresas que te invitamos a visitar aquí.

    Y ya sabes que puedes contratar online nuestros servicios desde cualquier lugar de España 24 horas al día, 7 días a la semana.

  • Mystery shopper Valencia

    Mystery shopper Valencia

    Mystery shopper Valencia

     

    Mystery shopper Valencia: ¿Que no sabes aún que significa? no confundirse con «personal shopper», se trata que el dueño de un negocio quiere saber como realmente tratan a sus clientes, sus empleados. Empresas y empresarios de todos los tamaños contratan estos servicios para investigar si los empleados cumplen, con los protocolos, procedimientos, pautas, indicaciones que desde la empresa se les ha inculcado, y comprueban si han aprovechado la formación facilitada por la empresa o por contra, operan por libre.

    La Televisión está ayudando a la mejora en la calidad del servicio al cliente, dando a conocer este sistema de mystery shopper Valencia, así, programas como «el jefe infiltrado», buscan este mismo fin, conocer realmente que hacen los empleados con su empresa, su marca, sus productos…cuando usted no puede verlo, por más mandos intermedios que haya, sistemas y protocolos establecidos, el empresario debe conocer por fuentes externas y objetivas lo que está pasando en «su casa».

     

    mystery shopper Valencia

     
    Contratando un mystery shopper Valencia, el empresario enviará a un detective privado cualificado, para que haciéndose pasar por un cliente, haga las preguntas adecuadas y situé al empleado en diferentes coyunturas para que permitan conocer su nivel de respuesta y profesionalidad. Todo el guión se pacta previamente con el empresario.

    Es recomendable que tras la primera acción de investigación como mystery shopper Valencia, los resultados globales sean compartidos con todo el personal, (si apareciese algún caso extremo particular ya sabe la empresa las determinaciones que llevaría a cabo), al compartir los datos y la acción con normalidad, los empleados no lo verán como una amenaza, sino como un protocolo más. Convendrá, periódicamente, repetir las acciones, y sobre todo, anunciar a los empleados que se va a realizar así. Estas políticas de anuncio genérico, mantendrán la suficiente tensión profesional entre sus empleados. Estas prácticas son habituales en las grandes empresas multinacionales de distribución y muy comunes en muchos países.

    En nuestro caso, la última vez que realizamos labores de mystery shopper Valencia, las detectives mujeres de Abaco, fueron contratadas por una cadena importante de distribución de perfumes y cosmética, lo que permitió conocer  aspectos de la atención de los empleados a los clientes, y además se realizaron acciones y obtuvieron conclusiones sobre políticas comerciales de la competencia.

    Volviendo al tema televisivo, la muestra más clara de un mystery shopper Valencia, la tenemos en el actual programa de Mega, «Restaurante indiscreto», que ha conseguido catapultar la contratación de mystery shopper Valencia, en el sector de los restaurantes, quizás no con tantos medios técnicos pero con resultados similares.

     

    Mystery Shopper Valencia

     
    Recuerda que puedes contactarnos por la web, y comentar lo que quieras en nuestras redes sociales donde entre muchas cosas encontrarás este post…

  • Investigación en internet cap.2 p.7

    Investigación en internet cap.2 p.7

    Investigación en internet:

    Investigación en internet: Un autobús frenó de forma brusca evitando atropellar a un ciclista urbanita y despistado, justo antes de que el semáforo diese paso a los peatones. El tráfico comenzaba a densificarse por lo cercano de la hora punta, las calles del centro se convertían en colecciones de seres diferentes, con vidas diferentes y secretos parecidos.

    El pitido impaciente de un coche me sacó de mis pensamientos y crucé la calle esquivando los coches parados.

    Durante la tarde me tomé con calma la edición del video de la junta de vecinos y redacté el informe para Teresa, la administradora de fincas conflictivas. Investigación en internet: cuando tuve el informe terminado y solo entonces, volví a buscar a Marta Guerrero en la red y recopilé toda la información que pude. Cuando acabé, tenía una especie de vida laboral de la dama. Entre los archivos relacionados con ella, figuraba una sentencia de la Audiencia Provincial en la que aparecía como representante jurídico de los laboratorios AKRONA, que resultaban condenados a costas, multa e indemnización a un tal Oscar nosécuantos. Busqué la página de los laboratorios y en ella algunos nombres. Anoté unos dieciséis nombres en dos listados, uno de hombres y otro de mujeres. No sabía por qué pero algo me decía que debía seguir buscando. Investigación en internet.

    Preparé rápidamente la gestión y llamé a un teléfono fijo que figuraba en una de las páginas visitadas, se trataba del bufete en el que trabajaba la señora Guerrero. Me respondió una señorita con acento catalán que me informó de que la abogada no se encontraba ya en el lugar. Aproveché la ocasión para dejarle un mensaje envenenado, sin mensaje. “Dígale por favor que le ha llamado la señora Maluenda”. No pude resistir la tentación y seguí mi instinto. La secretaria tomó nota de mi recado y del número de teléfono que le dí.

    Me decidí por los nombres masculinos y los introduje uno por uno en el buscador (Investigación en internet). Hora y media después descubrí algo que sospechaba de alguna forma: Nicolás Dospins, socio accionista y asesor jurídico de los laboratorios. Aquello justificaba de sobra mi teoría, en la que Jacinto Vega aparecía como el tonto útil. Preparé todo el material que tenía y redacté el informe.

    Además de la grabación en la que aparecía Jacinto Vega muy acaramelado con Marta Guerrero, incluí las distintas capturas de pantalla que consideré relevantes tras mi Investigación en internet.

    “Don Nicolás Dospins socio accionista y asesor jurídico de los laboratorios AKRONA está casado con doña Marta Guerrero”, puse a modo de introducción.

    AKRONA, según publicaciones de economía, se encontraba hacía poco menos de un año al borde de la quiebra y de un concurso de acreedores, después de tres sentencias condenatorias. Sin embargo, la salida exprés de dos patentes al mercado, habían conseguido salvar a la entidad del inminente final, consiguiendo con ellas nuevos contratos. Las dos patentes resultaban demasiado parecidas a las que KNESIS había desarrollado poco antes sin fortuna en fechas demasiado similares. La señora Guerrero que se había licenciado en la misma promoción de derecho que Jacinto Vega, conocía la situación a la que se enfrentaba de cumplirse las perspectivas anunciadas. Todo aquello de lo que disfrutaba quedaría en nada si quebraba la empresa de la que dependía el bienestar de la familia. Conociendo la posición de su viejo compañero de estudios, parecía evidente el camino a seguir. Buscó, localizó y cazó a la presa, que era el señor Vega. Al parecer una presa fácil. Lo cameló y se metió en su bragueta con la intención de rentabilizar la situación. Cosa que evidentemente consiguió sonsacando información a Vega que ni siquiera fue consciente de en qué estaba participando. Durante sus encuentros, no es de extrañar que manipulase alguno de los terminales de Vega para robarle directamente la información sin que él mismo se la diese conscientemente.

    Terminé el informé y lo encuaderné. Lo coloque en una carpeta junto con el DVD que contenía las imágenes y lo dejé sobre mi mesa esperando al día siguiente.

    Aquella noche volví a disfrutar de mi soledad. Carla había vuelto con Axel, otra vez. Lo agradecí. Cogí uno de mis libros de cabecera con mejores intenciones que resultado, pero Alistair McClean no consiguió evitar que me durmiera a las tres páginas, había sido un día demasiado denso y se hizo sentir.

    Dormí de un tirón, como hacía tiempo que no sucedía, y me levanté pronto, como de costumbre. Era demasiado temprano para llamar a nadie y demasiado tarde para volver a la cama. Decidí darle otra a McClean y me llevé “La muñeca ahorcada” a la mesa de la cocina.  La lectura me abstrajo y no reparé en la hora. Eran las nueve y media cuando sonó el timbre de la puerta expulsándome de las peripecias de Mr. Sherman. Una voz conocida respondió a mi pregunta, era Antonio, el septuagenario novio de Julia que ahora se llamaba Julie.

    Había venido, según me dijo al llegar al rellano por las escaleras con paso lento pero firme,  para agradecerme en persona la localización de su amada. Me contó tomando un café que le ofrecí, que había hablado con Julia, como la seguía llamando. Sus ojos tenían un brillo que los hacía más jóvenes que la última vez. Después quiso saldar cuentas, pero me negué porque después de todo, no me había supuesto ningún gasto y, sobre todo, porque me sentí muy bien al hablar con Julia y al darle la noticia a Antonio. Al final accedió, no sin insistir mucho, y con la condición de pasar a verme algún día con Julia para presentarnos. Se lo agradecí y se marchó satisfecho.

    Volví a la realidad y encendí el móvil. Había varias llamadas perdidas de Rafa, un compañero de Madrid. Un mensaje suyo en el contestador me explicaba que había vuelto a casa después de tres semanas de investigación cerca del lago Lilia, en Dinamarca. Aquella era la forma habitual de comunicarnos, a través del contestador.

    Un pálpito me llevó a encender el móvil que reservo para llamadas conflictivas. Era el número que dí a la secretaria del bufete donde trabajaba Marta Guerrero. Investigación en internet, cuando la pantalla se encendió y el terminal acabó su búsqueda de red, el pequeño icono de llamadas perdidas no me sorprendió al aparecer. Era previsible que la dama le devolviera la llamada a la señora Maluenda, y así lo esperaba yo. Miré la hora de la llamada y el número. La había hecho a las nueve en punto y eso indicaba que la había realizado en cuanto el recado llegó a sus manos. La premura hablaba de sorpresa y podía imaginar su cara. Aquello me daba la ventaja que necesitaba y pulsé la rellamada.

    Tardó en responder y la imaginé dudando en responder, aunque tal vez, simplemente tenía el móvil en el bolso, lo cual retrasa siempre la respuesta.

    Cuando respondió, lo hizo con voz indecisa y lo aproveché. No dije quién era ni desmentí su creencia de que la llamaba Cristina Maluenda. Le informé, no solo de que conocía su aventura con Jacinto, sino que además tenía pruebas de su incipiente carrera como espía corporativo. Su negación duró tan solo el tiempo que dejé que el silencio fuera suyo, pero contraataqué con rapidez. Cuando nombré a su marido implicándolo en la trama se derrumbó momentáneamente y conseguí escuchar de sus labios algo similar a una admisión de los hechos, aunque enseguida trató de desdecirse. Como ya tenía suficiente, le dije que solo la había llamado para decirle que conocía su secreto. Me despedí y colgué.Investigación en internet.

    Sin darme cuenta, me había levantado de la silla de trabajo y me encontraba de pie frente a la ventana del despacho. Me senté y comprobé la aplicación que grababa y archivaba automáticamente las conversaciones del terminal. Escuché la conversación palabra por palabra y una sonrisa de satisfacción se dibujó en mi cara. Aquel era el momento que esperaba para cerrar la investigación. Después de volcar la grabación en un pen-drive, que adjunté a la carpeta del informe y al DVD, llamé a Pizcueta. Le cité a él y a Maluenda, ésta vez en mi despacho. Intentó negociar la hora pero terminó aceptando la que le dí.

    A las dos y media de la tarde, Pizcueta y su representado acudieron a mi despacho. Leonardo Maluenda se debatía entre la satisfacción, el asombro y la decepción. Después de explicarles lo que luego podrían leer en el informe, les evité ver el video pero puse la conversación grabada y subí el volumen del portátil. La mirada de Maluenda se iluminó cuando escuchó la admisión de los hechos que Marta me había dedicado solo unas horas antes.

    Cuando terminé la explicación, Maluenda extrajo su chequera, escribió una cantidad y firmó un cheque que me entregó doblado. Al despedirse, Maluenda me dio las gracias y Pizcueta me dedicó una mirada que podría haber sido de admiración. La encaje fácilmente y me apoyé en la puerta tras cerrarla.

    Agradecí no tener que entregar al DVD a Cristina, no me gusta confirmar a nadie el engaño de su cónyuge, menos aún comunicar la noticia por sorpresa.

    Tenía hambre y la compra con la que Carla había decorado mi nevera no cumplía los mínimos para un picoteo rápido. Mientras pensaba esto, reparé en el cheque doblado que reposaba sobre mi mesa. Al abrirlo descubrí la cantidad con la que Maluenda valoraba mis servicios. Salí a comer fuera y me tomé el resto de la tarde libre.

  • Investigador privado Valencia.

    Investigador privado Valencia.

    Investigador privado Valencia: la profesión de moda.

    Investigador privado Valencia: La profesión de investigador privado Valencia o detective privado Valencia es una de las más desconocidas. Poco se sabe de estos profesionales, cuya formación ha ido mejorando con el paso de los años, quedando su labor muy lejos de la de aquellos profesionales con gabardina y sombrero medio ocultos tras una esquina.


    La  labor de hoy en día hace indispensables a los detectives privados, cuya profesión está de plena actualidad por su contribución a sacar a la luz casos de corrupción o diferentes escándalos en el país o participar con su investigación en la detección de posibles casos de fraudes. Una profesión que, sobre todo, a raíz de su aparición en los diversos medios de comunicación, está despertando más interés entre muchas personas que están pensando en convertirse en investigadores privados.

    En la actualidad, en España hay alrededor de 1500 detectives privados en activo. Pero, ¿realmente es una actividad tan apasionante? La respuesta es afirmativa, aunque el desarrollo de esta profesión poco tiene que ver con esos personajes de películas y de series de televisión, según explica un portavoz de la Asociación Profesional de Detectives Privados de España (APDPE). Además, en ocasiones, se tiende a confundir su labor porque se piensa que “se espía”, cuando “un detective no espía, sino que investiga y no se hace nada que esté fuera de la ley”, aclaran desde la APDPE.

    Esta profesión es muy diferente a otras porque cada día es distinto y la actividad del profesional puede variar en función del caso que investigue, lo que conlleva que haya que hacer la investigación de una persona de día e, incluso, de noche para conocer su actividad y movimientos pero con mucho cuidado para no ser descubiertos; seguir pistas dentro de la investigación que conducen a otra ciudad o país o analizar discos duros de ordenadores para lo que, a veces, se puede requerir la colaboración de otros profesionales…. La hora a la que se comienza a trabajar sí se conoce, pero no siempre se saber cuándo va a acabar el día.

    En su labor como investigador privado Valencia son claves las nuevas tecnologías para, por ejemplo, tomar fotos como prueba de un hecho o bien grabar un vídeo o los equipos de comunicaciones o dispositivos de audio, entre otras, aunque los aparatos que se emplean tampoco son tan sofisticados como en las películas, si bien se utilizan para trabajar más instrumentos que la típica lupa de los detectives privados de ficción más famosos. No obstante, también hay una parte del trabajo que se realiza en la oficina para atender a los clientes.

    Y, aunque cada caso es diferente, sí se puede hablar de unas funciones del detective o investigador privado Valencia comunes a toda investigación que realiza como la obtención y aportación de información y pruebas sobre conductas y hechos privados en el ámbito económico laboral, familiar, mercantil o social entre otros; investigar delitos perseguibles por instancia de parte o por encargo de personas legitimadas o vigilar en ferias, hoteles, exposiciones… en grandes superficies comerciales y en locales públicos de gran afluencia.

    Unas actividades en las que existen algunos límites que el detective o investigador privado Valencia no puede sobrepasar como llevar a cabo investigaciones sobre delitos perseguibles de oficio -teniendo que denunciar ante la autoridad competente los hechos- ni utilizar para sus investigaciones medios personales o técnicos que atenten contra el derecho al honor, la intimidad personal o familiar, la propia imagen o el secreto de las comunicaciones.

    ¿Qué hay que estudiar?
    Un día a día un tanto imprevisto y que es una de las facetas menos conocidas de la profesión, así como la formación que se precisa para ejercerla. Para ser detective privado se deben cursar estudios universitarios en centros que están autorizados por la Unidad Central de Seguridad Privada, que está habilitada en el Ministerio del Interior, a los que se accede si se tiene el título de Bachiller, de Técnico Superior u otros estudios equivalentes a efectos profesionales. Y, además, es conveniente tener una serie de aptitudes como habilidades básicas de observación y pesquisa, estabilidad de ánimo y mente despierta, capacidad de adaptación y resistencia física, entre otros, siendo igualmente recomendable saber idiomas y tener conocimientos técnicos.

    Normalmente optan por este tipo de estudios los profesionales de investigación privada, funcionarios o aspirantes a funcionarios de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, instituciones penitenciarias, empresarios y directivos de empresas de seguridad o personal de compañías de seguros o de industrias, aunque también los cursan personas que no tienen ninguna relación con estos campos y que directamente eligen ser detectives privados como profesión porque ven en ella una práctica apasionante que eligen porque existen salidas profesionales reales.

    Los centros en los que se pueden cursar estos estudios son limitados y es importante que la persona que quiera ser detective privado se cerciore de que la universidad o centro de estudios está reconocido por el Ministerio del Interior, ya que en caso contrario no se podrá obtener la tarjeta de identificación profesional (TIP) que habilita para el ejercicio de la profesión, investigador privado Valencia.

    La formación, habitualmente, consta de tres años lectivos de nueve meses de duración, , los futuros detectives privados cursan diferentes asignaturas a través de las que se adquieren conocimientos de derecho, sociología criminal, medicina legal o legislación, entre otros temas.

    Por ejemplo, en el primer año de estudios, el programa incluye derecho penal, estadística criminal, deontología profesional, medicina legal, psicología criminal, sociología criminal u organización y modelo policial, entre otras asignaturas. Por su parte, en el segundo curso se estudian materias como psiquiatría forense, penología, delincuencia y responsabilidad forense, aparte de ahondar en medicina legal y criminología.

    Finalmente, en el tercer curso, los contenidos formativos comprenden técnicas de investigación policial, química criminalística e investigación de incendios, documentos, fotografía, imagen y sonido, derecho administrativo, derecho laboral, derecho civil, derecho mercantil o derecho constitucional, entre otras materias.

    No obstante, en algunos casos puede haber variaciones entre las asignaturas, algunas de las cuales se permite convalidarlas si se han estudiado titulaciones relacionadas como es el caso de Derecho, Psicología, Ciencias del Trabajo, Enfermería, Medicina, Sociología, Empresariales, Relaciones Laborales, Graduado Social, Fisioterapia o Gestión y Administración Pública, entre otras, no siendo necesario tener que cursar todas las materias.

    Además, los estudiantes realizan prácticas con la Policía Nacional o en Departamentos de Criminología de unas 100 horas de duración por cada año, en las que se tiene un contacto directo con el día a día de la profesión y se trabaja con diferentes aparatos para ver “huellas dactilares o para realizar transmisiones”, añade Francisco Moreno, de Cenproex.

    Es habitual, igualmente, que dentro de los estudios se tengan que realizar trabajos de investigación para profundizar en algunos aspectos que estén relacionados con las materias que se imparten durante el curso, siempre tutelados para que el futuro detective privado pueda establecer la estructura de trabajo.

    Posteriormente, la formación puede continuar una vez obtenido el título y se está en ejercicio a través de seminarios o cursos especializados sobre diferentes materias como crimen organizado, grafología o prevención de riesgos financieros, entre otros. Pero esto no es estrictamente necesario, aunque la formación continua siempre es recomendable como en otras profesiones.

    Tras obtener el título, ya se puede solicitar la TIP a la que se tiene acceso directamente tras aprobar los estudios, aunque es fundamental que se solicite y que el detective privado o investigador privado Valencia la posea para ejercer, teniendo que renovarla periódicamente. Hay que tener en cuenta que siempre hay que llevarla consigo porque debe presentarla cuando le sea requerida.

    Pero para obtener esta licencia, aparte de haber superado los cursos, es preciso cumplir otra serie de requisitos como ser mayor de edad; tener nacionalidad de alguno de los Estados miembro de la Unión Europea o de un estado del Espacio Económico Europeo; tener las aptitudes físicas y la capacidad psíquica necesaria para ejercer las funciones de detective privado; no tener antecedentes penales y no haber sido condenado por intromisión ilegítima en el ámbito de la protección del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y la propia imagen y de otros derechos fundamentales en los cinco años anteriores a la solicitud.

    Y, aún hay más requisitos, como no haber sido sancionado en los dos o cuatro años anteriores por infracción grave o muy grave en materia de seguridad y no haber sido tampoco separado del servicio en las Fuerzas Armadas o en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, entre otros.Una vez dados estos pasos, ya se puede ser detective privado.

    Los ámbitos en los que se puede trabajar son numerosos, aunque desde que comenzó la crisis económica han aumentado las investigaciones relacionadas con el fraude en las empresas como falsas bajas laborales que son continuadas o el fraude empresarial o competencia desleal, mientras que, por el contrario, han disminuido las peticiones para investigar posibles infidelidades o divorcios. Unos casos que, aún con todo, siguen siendo una parte principal de su actividad, siendo los ámbitos laboral y familiar los que más actividad sigue generando.

    La ventaja de la profesión es que las posibilidades laborales han aumentado considerablemente desde que la profesión se creó a principios del siglo XX, período en el que los detectives privados se ocupan, principalmente, de investigar casos de infidelidades, de herencias y de personas pérdidas. Hoy la situación es bien distinta.

    Entre los ámbitos en los que el detective privado trabaja se encuentra el laboral para investigar casos de absentismo laboral, comprobación de un currículum vitae, despidos, intrusismo profesional, trabajo clandestino o informes y observaciones sobre empleados, desvío de pedidos o quebranto del secreto profesional, entre otros; el personal para hacer informes prematrimoniales, ludopatías, reclamación de custodia de hijos por supuestos hábitos de los progenitores, fugas domiciliarias de menores, malos tratos, abandono de familia o delitos contra la libertad sexual, y el ámbito financiero con casos sobre quiebras, suspensiones de pagos y alzamiento de bienes, búsqueda de deudores o localización de bienes para embargos, información previa a embargos, investigaciones sobre insolvencias financieras o capacidad económica de firmas comerciales, entre otros posibles casos a investigar.

    El ámbito comercial es otro en los que puede trabajar el detective privado para encargarse de investigaciones sobre diversos temas como el control de distribuidores comerciales o de la red comercial de ventas e informes sobre actividades comerciales, así como en el de arrendamientos para detectar posibles subarriendos indebidos, ocultación de reformas interiores, ausencias, pruebas para desahucios o la dedicación de la vivienda para otros fines.

    También se hacen servicios técnicos de contravigilancia como informática forense,  polígrafo o control de vehículos por GPS y se trabaja en el ámbito industrial para investigar plagios o falsificaciones y de sabotaje industrial, así como en el de mutuas o aseguradoras para detectar siniestros provocados, evaluar grados de incapacidad, comprobar el grado de invalidez tras el alta médica, verificación de secuelas o para la investigación y reconstrucción de accidentes de tráfico.

    Y, por supuesto, tampoco falta la labor en el campo de las peritaciones caligráficas como reconocimiento y autentificación de firmas, cotejo y estudio de textos manuscritos, estudios grafopsicológicos y peritaciones sobre obras de arte, entre otras.

    Un sinfín de actividades de investigador privado Valencia con las que el detective profesional se enfrenta en su día a día a una jornada laboral que puede estar llena de imprevistos y de mucha intriga que investigar para resolver un caso en el que tienen que tratar de no ser descubiertos.

    Y, durante el ejercicio de la profesión, no hay que olvidarse de algunas obligaciones como la elaboración de informes durante el primer trimestre de cada año sobre las actividades realizadas el ejercicio anterior a través de formularios estándar del Ministerio del Interior.

  • Comprobar la matricula de un coche,Cap.2, p.6

    Comprobar la matricula de un coche,Cap.2, p.6

    Comprobar la matricula de un coche:

    Comprobar la matricula de un coche. La mañana del jueves prometía novedades. Intenté averiguar en Tráfico y comprobar la matricula de un coche, a quien pertenecía el Audi de la noche anterior, y lo conseguí, aunque descubrí que estaba a nombre de una sociedad y no de una persona física. Busqué el nombre de la sociedad y resultó ser una agencia de alquiler de vehículos, cuyo nombre comercial me resultó más familiar, se trataba de la empresa GERTZ. En la ciudad solo existían dos sucursales, una ubicada en el centro y la otra en el aeropuerto. Opté por comenzar por la del centro que me cogía más a mano. Entré y esperé a que atendiesen al señor que se encontraba apoyado en el mostrador, como si necesitase a toda costa un vehículo para continuar su camino. Como el mostrador era bastante reducido, tuve suerte y no me atendieron hasta que un chaval que no llegaba a la veintena conducía al señor cansado hasta un Opel aparcado cerca. La mujer que atendía el mostrador ya no cumpliría los treinta e intenté encontrar un atisbo de empatía en ella. Interpreté el papel de mujer despechada, que engañada por su marido buscaba venganza y conseguí que buscase en el directorio informático si el vehículo en cuestión pertenecía a la casa. Pude distraerla lo suficiente haciendo una llamada que se giró para atender; el teléfono estaba al lado contrario que el ordenador. En un ejercicio imposible de agudeza visual que ya no tengo, conseguí ver el nombre registrado junto a la matrícula del vehículo en cuestión. Ya había colgado antes de que la mujer descolgase el terminal y con cara de desconsuelo abandoné el local. Ya en la calle anoté en el móvil nombre y apellidos de la supuesta dama, lancé un suspiro y eché a andar con la intención de desayunar un capuccino y algo de bollería lo suficientemente tentador.
    Degustaba el desayuno y comencé a teclear el nombre en el buscador de mi terminal. Busqué de varias maneras el nombre, los apellidos, ambos a la vez y en distinto orden hasta que apareció una entrada que centró mi atención. Si lo que leía era cierto y no había ningún error en el proceso, se trataba de Marta Guerrero abogada, según el listado de una página de búsqueda de profesionales.
    Terminé con deleite el desayuno y paseé hasta el despacho esperando encontrar a Carla y escuchar su nueva situación, porque aquella mañana se había levantado antes que yo.
    Subí las escaleras a paso vivo y pasé de largo mi rellano hasta llegar a la puerta del despacho de Pablo. Me abrió con la cara descolocada, como si hubiese pasado la noche trabajando en el despacho. Agradeció el café con leche y doble ración de azúcar y me confesó la verdad: había pasado a noche de farra con un cliente y otro abogado, celebrando la despedida de “casado”. Evité preguntarle acerca del evento, necesitaba averiguar algo sobre la abogada y le lancé la pregunta a quemarropa. Me dijo que no la conocía personalmente, pero que casualmente un par de días atrás había hablado con un compañero que sí la conocía. En la conversación había salido a colación el tipo de bicho y lo avariciosa que era la “dama”. Le pregunté el año de su promoción y me dio una fecha como posible, sin certeza alguna. Tuve suficiente con aquella información y cuando la mente enfermiza de Pablo comenzaba a despertar, me largué a mi despacho escudándome en la premura de unas gestiones. Cuando llamaba al timbre para que Carla me abriera, sonó el móvil y un número con un prefijo extraño pero conocido, era Julie du Croix. La voz dulce contrastaba con la de mi amiga Fabienne. Su acento francés al hablar en español era mucho más dulce. Se interesaba por los motivos de mi llamada y le hice un resumen bastante explícito de ellos. Le conté sucintamente la historia que me había transmitido Antonio. No tardó en emocionarse cuando nombré el pueblo turolense donde se habían conocido Antonio y ella. Aquel amor pueril había perdurado también en su memoria. Ella me contó parte de su historia y me confirmó que se trataba de la “señorita” du Croix y que por eso había mantenido su apellido familiar aunque convertido en francófono. Naturalmente le pedí permiso para darle sus datos a Antonio y se mostró muy agradecida, tanto que no esperó a que se los pidiese, me dio su dirección y dos teléfonos de contacto. Al despedirme de ella sentí un profundo sentimiento de no sabría cómo llamarlo. El caso es que inmediatamente llamé a Antonio y le conté lo ocurrido, le dicté los datos y me despedí de él sin más.
    La siguiente llamada la hice al señor Maluenda, su móvil personal figuraba en la tarjeta que me había dado al final de la entrevista mantenida. Respondió de inmediato con una voz que parecía todavía más agradable por teléfono. Se encontraba en los laboratorios y aproveché la ocasión. Le pregunté si Jacinto, su yerno, se encontraba en su despacho. Maluenda fue a comprobarlo, yo aguardé al otro lado, mientras escuchaba el eco de sus pasos. Vega no se encontraba en su despacho, aproveché la circunstancia y la confianza de Maluenda. Me confirmó que Jacinto tenía en su despacho la orla de su promoción. Un pálpito me hizo continuar con el objetivo de la llamada. Le di el nombre de la abogada esperando al otro lado con cierta tensión que fue recompensada cuando Maluenda encontró la fotografía cuyo pie coincidía con el nombre que le había dado. Se mostró un poco desconcertado pero evité darle explicaciones por teléfono. Me despedí asegurándole que le llamaría después de confirmar algunos detalles más. Antes de exponerle lo que iba averiguando, necesitaba poner orden en ello, sobre todo porque de momento todo se basaba en especulaciones y suposiciones que, de todas formas, no terminaban de explicar nada.
    El siguiente paso era entrevistarme con la hija de Maluenda, sin que éste supiera nada. Decidí apostar por Pizcueta y le llamé para que concertase una entrevista con Cristina Maluenda. El motivo que argumenté resultaba vago hasta para mí, pero en aquel momento no se me ocurrió nada mejor y debía ocultar mis intenciones. Pizcueta aceptó, lo que me indicaba que, o Leonardo Maluenda había sido generoso conmigo al darle directrices, o bien el abogado había accedido por algo parecido al respeto profesional. De inmediato deseché la segunda opción.
    Durante la sobremesa sonó mi móvil, rescatándome de Carla, que me deleitaba con las conspiraciones que Axel descubría en los libros de Stulin. Era Pizcueta que me informaba de que había citado a Cristina aquella misma tarde a las siete en punto. Se lo agradecí y colgué después de él, a modo de agradecimiento. Aproveché las horas que tenía hasta la entrevista y preparé un listado de respuestas que necesitaba, así dí forma a las preguntas. Debían ser cortas y precisas, para evitar rodeos y respuestas neutras.
    A las siete menos cinco minutos volví a encontrarme con el falso general que estaba a punto de abandonar su puesto, cumpliendo su horario y que me dedicó la misma sonrisa forzada y falsa que ya conocía. La modelo me abrió la puerta del bufete y me condujo directamente al despacho de Pizcueta, parecía aprender rápido. El abogado estaba solo todavía y aproveché para exponerle parte de mis intenciones, dejando otra parte oculta. Aquello pareció satisfacerle y seguí jugando mis cartas. Cinco minutos después apareció Cristina Maluenda por la puerta y saludó al abogado que tuvo la cortesía de presentarnos. Mientras lo hacía, le comunicó a la señora Maluenda los motivos que yo le había dado previamente. Cuando Pizcueta acabó, juzgué que era el momento de tomar la sartén por el mango. Aproveché la mirada que me lanzó el abogado y le guiñé un ojo buscando su complicidad justo antes de pedirle que nos dejara a solas a las dos. Podía haberme mandado a hacer puñetas, pero decidió seguirme el juego y salió del despacho cerrando la puerta tras él.
    La señora Maluenda era bastante atractiva en general. Un cuerpo agradecido que lucía ropa de primera calidad y última colección. Una mirada que recordaba a la de su padre y un porte que no dejaba lugar a dudas del estrato social que ocupaba. Tan solo la afeaba una nariz ganchuda y prominente, que a algunos ojos pudiera haber resultado interesante, no era mi caso. Si su padre se me antojaba una mezcla entre Fernando Schwartz y Pierce Brosnan, ella era una mezcla entre Anne Igartiburu y Mariló Montero. Había observado su reacción ante la escena a la que acababa de asistir, y vi en su mirada cierto desconcierto. Era lo que esperaba y decidí continuar según mi plan. Sin darle tiempo a reaccionar comencé las preguntas con una muy breve explicación en la que procuré dejarle claro que trabajaba para su padre y que no tenía nada contra ella, pero que para poder terminar mi trabajo necesitaba que despejase algunas de mis dudas. Cristina, todavía sorprendida asentía a mis palabras con la cabeza mientras apretaba los labios. Probablemente se preparaba para omitir darme cierta información, pero mis preguntas la dejaron sin defensa por el puro hecho de que no las esperaba. Más que preguntando, comencé afirmando lo que ya sabía solo para que ella supiera que yo lo sabía. Efectivamente, solo ella y su padre conocían todos los detalles de los ensayos clínicos. A la segunda pregunta respondió que no hablaba de ello con nadie. Volví a afirmar lo obvio, su marido trabajaba en la empresa familiar, realizando los trámites de las patentes. Dos frases después, reconoció que, aunque su marido no conocía los detalles, sí hablaba con él de trabajo en casa y desde luego lo hacía con detalles. De algo tenían que hablar, y estaba claro que no era de su relación. Me aclaró que la labor de su marido era puramente jurídica y de que sus conocimientos de farmacología eran menos que básicos. Yo tenía las respuestas que necesitaba y dí por terminada la entrevista. Se lo hice entender amablemente a Cristina y abrí la puerta del despacho buscando a Pizcueta con la mirada. No tardé en encontrarlo, estaba sentado en la mesa de la modelo, revisaba el contenido de una carpeta como quien hojea sin interés una revista. Decidí ponerme a la altura de Cristina en cuanto a confianza y llamé a Pizcueta por su nombre de pila. Él levantó la mirada y se puso en pie para recuperar su despacho. Abandoné el bufete prometiendo a ambos que volveríamos a vernos pronto.

  • Agencia de mujeres detectives.

    Agencia de mujeres detectives.

    Agencia de mujeres detectives.

    Agencia de mujeres detectives: Muchos clientes que solicitan nuestros servicios son mujeres, Hijas descarriadas. Maridos desaparecidos. Infidelidades y ligues…esas podrían parecer los principales casos que las mujeres nos demandan, pero no son los únicos. Para este tipo de casos del entorno familiar y afectivo, la comunicación y la sensibilidad facilitan la relación entre el cliente y su detective. En muchos ámbitos, como el policial, o el psicológico, suele haber unanimidad en que es idóneo que las mujeres sean recibidas y escuchadas por mujeres, lo que puede facilitar la empatía y la sintonía entre ambas partes.

    En Abaco detectives privados, nos consideramos una agencia de mujeres detectives, y si eres mujer una de nuestras detectives atenderán tu caso como tu esperas, humana y profesionalmente.

    Pero, quizás no seamos ni la única, ni la 1ª agencia de mujeres detectives, quizás en España si, pero, por lo menos, en la ficción nada de nada.

    Ningún caso, aunque parezca insoluble, se resiste a Precious Ramotswe, la mejor –y la única– mujer detective de Botswana… Una original Miss Marple a la africana, armada tan sólo con su ingenio, su intuición y su sentido común para enfrentarse a los enigmas que le plantean sus clientes… Precious va a necesitar todas sus habilidades –y las de su amigo J.L.B. Matekoni– para seguir el rastro de un niño que ha desaparecido… Una novela con el ritmo vital de África: reposada, entrañable y subyugante…

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    serie sobre la detective africana, , en la que se cuenta cómo abrió la primera y única agencia de mujeres detective de Botsuana, y los primeros casos que tuvo que resolver, armada de su audacia, su sentido común y su astucia. Un libro estupendo, fácil de leer, que tiene las mejores cualidades de lo africano: una lenta cadencia, un atractivo irresistible y humanidad, mucha humanidad.

    una serie de la BBC basada en las peripecias de Mma Ramotswe, que arrancó en el 2008. Aquí podéis ver a la protagonista:

    Precious Ramotswe
    Alexander McCall Smith (Zimbabue, 1948) es un escritor escocés y profesor emérito deMedicina Legal en la Universidad de Edimburgo. Nacido en Bulawayo, entonces perteneciente a Rodesia, hoy parte de Zimbabue, estuvo enseñando derecho en aUniversidad de Botsuana durante varios años. Sus estancias en el África austral le han dado el bagaje necesario para conseguir algo insólito: que un escocés cincuentón nos trasmita  rasgos esenciales de la cultura africana, desde el punto de vista de una mujer y además nos divierta con ello. Un autor como para seguirle y no perderle la pista.

     

     

     

     

  • Detectives en el extranjero,Cap.2, p.5

    Detectives en el extranjero,Cap.2, p.5

    Detectives en el extranjero, investigaciones en Francia.

    Detectives en el extranjero. Aunque no dejaba de darle vueltas al encargo de Maluenda, tampoco podía ocultar una cierta desazón por confirmar los datos de Fabienne y poder darle una buena noticia a Antonio. Y así, entre la ternura y el más básico pragmatismo llegué al despacho. En google aparecieron varias entradas cuando tecleé el nombre copiado de la pantalla del móvil. Julie du Croix; había traducido literalmente su nombre a su lengua adoptiva;  aparecía en la página del colegio Adrienne Bolland en Bessières, una población ubicada en el distrito de Toulouse, al sur de Francia. Al pie de foto, se podía leer algo que acerté a traducir por algo así como “fiesta de jubilación y homenaje a una vida dedicada a la enseñanza”. Me pregunté si acabaríamos siendo detectives en el extranjero. La fecha de la publicación se remontaba ocho meses atrás, era lo suficientemente reciente como para intentar localizarla en la misma población. Era lo bastante temprano para suponer que la secretaría del colegio respondería mi llamada. Mi francés no es demasiado fluido, pero tuve suerte y la voz amable y cálida al otro lado se esforzó lo suficiente para entenderme. La señorita du Croix residía en su domicilio habitual, de hecho seguía colaborando en algunas actividades del colegio. No quiso darme ningún dato más, lo que me pareció lógico y respetuoso, pero sí accedió a tomar nota de mi teléfono y a comunicar a “mademoiselle” du Croix mi llamada. La había llamado “señorita”,  y no acerté a imaginar si se trataba de una realidad o de un simple lapsus. Al colgar me sentía mejor, más liviana, mientras imaginaba el momento de darle la noticia a Antonio. Volví a poner los pies en la tierra y me recordé que aún debía devolverme la llamada, y que en caso contrario, debería confirmar que se trataba de la persona que buscaba.

    Me centré en la conversación que minutos antes había tenido y tomé unas notas en una hoja a vuelapluma. Traté de hacer una composición de lugar con lo que había sacado de Maluenda. El resultado fue que no cuadraba en absoluto la escena que se había dibujado en mi mente, fruto de la entrevista con Pizcueta, de la que ahora se componía hilando las notas extraídas de lo expuesto por Maluenda. Intenté diseñar un plan de investigación, pero no tenía nada, así que decidí comenzar por donde me indicaba el cliente. De una u otra forma, si había algo lo encontraría.

    La investigación no se hizo esperar y al día siguiente me puse manos a la obra. Jacinto Vega residía, como la mayor parte de la clase media alta, en una urbanización del interior de Valencia, una de esas zonas apartadas y con muy pocos servicios cerca. Era un lugar con poca y mala accesibilidad que tanto odio; una de esas fortalezas disfrazadas de urbanización elitista, que parecen ciudades fantasma. Los temas que me llevan a lugares similares acaban convirtiéndose en retos personales que, por las dificultades añadidas, suponen una motivación extra donde me empleo a fondo. Esta vez no fue diferente y me convertí en la sombra de Jacinto Vega durante dos días completos. Durante el tercer día, estaba pensando en cambiar de estrategia cuando me sorprendió aquel tipo simplón y de costumbres casi obsesivas, con la compañía de una mujer que no era Cristina Maluenda, a quien conocía por algún artículo que había leído en revistas de farmacología, donde aparecía fotografiada junto a su padre en el hall de los laboratorios KNESIS.

    Aunque me sorprendía, el hecho era que Vega estaba con una mujer, en una actitud acaramelada. Aunque quizá “acaramelado” resultaba un término excesivo dado el carácter de mi investigado. La mujer se conducía con seguridad y daba la impresión de manejar la situación, lo cual tampoco sorprendía. Entraron en el vehículo del investigado y Vega condujo hasta un hotel del extrarradio. El poco tiempo que se detuvieron en la recepción del hotel, me hizo sospechar que ya habían estado antes, al menos ella, porque se limitaron a pedir la llave de su habitación a la joven que atendía la recepción del hotel. Detectives en el extranjero.

    Esperé otras dos horas y media hasta que decidieron salir de la habitación para comer algo en la terraza que hacía de comedor exterior. Después otra hora más hasta que mi investigado salió solo en su vehículo del parking del hotel. Durante las horas de espera tuve tiempo de valorar qué me interesaba más hacer en aquella situación. Ella parecía más interesante a mi investigación que el señor Vega y dejé marchar el Infinity gris al encuentro de su esposa, la señora Maluenda. El hecho de que se quedara sola en el hotel me pareció extraño y supuse que no tardaría en abandonarlo. Esperé el resto de la tarde frente a la puerta principal del hotel, con la suerte a mi favor, porque el parking solo tenía una entrada y salida y ambas se encontraban en la misma fachada del edificio. Mientras esperaba intenté identificar, en las ventanas iluminadas ya algunas por la hora crepuscular, alguna de las sombras que se insinuaban, desdibujadas tras las cortinas. Ya me veía pasando allí la noche a la espera de ver salir a la dama y seguirla hasta donde me llevase al día siguiente, cuando unos faros iluminados anunciaban un vehículo que abandonaba el aparcamiento. Dada mi posición, aparcada frente al hotel, tuve que esconderme para no ser vista por el o la conductora. Cuando el haz de los faros me indicó que el vehículo había girado, me incorporé y pude ver a duras penas a la dama conduciendo un A3 gris metalizado y cuya matrícula que me apresuré a anotar. Pensé en seguirla, pero decidí no apostar mi suerte, ya que no había muchos más vehículos y tenía más datos que cuando había comenzado el día.

    La noche ya se había aferrado al cielo cuando regresaba al despacho, y de camino me llamaba Carla preocupada porque no había dado señales de vida en todo el día. Aquello consiguió hacerme sentir culpable por mi gesto de la mañana. Había sido un día muy largo y la invité a cenar dudando de la naturaleza de la compra con la que Carla habría llenado la nevera.

    Cenamos en la cervecería de cuño español y ambientación germana situada frente al portal del despacho, me ví de nuevo, como los detectives en el extranjero. Creía ya terminado el día cuando descubrí con cierta ansiedad que no era así. Carla comenzó otro de los capítulos surrealistas de su relación con Axel. Habían quedado aquella misma tarde y todo parecía apuntar que la relación podría retomarse si se cumplían ciertas premisas impuestas de forma condicional por ella. El brillo de sus ojos mientras me contaba lo que habían hablado durante el café, contradecía la solemnidad de las palabras de Carla cuando pretendía mantenerse en sus trece si Axel no cumplía las condiciones de la tregua. Me obligué a escucharla solo por poder darle el consejo cuando al final de su narración me lo solicitase. Luchaba contra el bostezo y un mensaje entrante me dio la excusa para bajar la mirada y disfrazar mi bostezo mientras miraba la pantalla del móvil. Mi hermana había vuelto a discutir con su marido y buscaba un hombro telefónico en el que llorar. Pagué y salimos hacia el despacho, Carla esperando el consejo que no había pedido y yo deseando que mi hermana estuviera, al menos, tan cansada como yo.

  • Agencia de detectives: La 1ª agencia

    Agencia de detectives: La 1ª agencia

    Agencia de detectives Pinkerton

    Agencia de detectives. La Agencia de Detectives Pinkerton fue un servicio de seguridad privada de los Estados Unidos y una agencia de detectives fundada por Allan Pinkerton en 1850.

    Pinkerton empezó sus actividades detectivescas con una oficina en Chicago y luego se extendió a todo el país. Ya antes de prestar sus servicios como jefe de contraespionaje del Ejército de la Unión, había desarrollado varias técnicas de investigación innovadoras que aún se usan hoy en día, como el seguimiento o rastreo de sospechosos y la suplantación o creación de personajes para misiones de infiltración. En el momento de su muerte Pinkerton trabajaba en una gran base de datos para centralizar todos los informes de identificación de criminales registrados, base de datos que actualmente administra el FBI.

    Pinkerton se hizo famoso cuando descubrió con su Agencia de detectives un complot que pretendía asesinar al presidente electo, Abraham Lincoln, quien después emplearía agentes de Pinkerton para su seguridad personal durante la guerra civil (aunque al ser asesinado, su seguridad fue dirigida por personal del Ejército y no por Pinkerton). Los agentes de la Agencia de detectives de Pinkerton realizaron servicios que se extendían de agentes de seguridad a militares privados. Durante su apogeo, Pinkerton empleó más agentes que el ejército regular de los Estados Unidos de América, al grado que la agencia fue proscrita en el Estado de Ohio por el temor de que se empleara como un ejército o milicia privada.

    agencia de detectives

     

    Durante las manifestaciones obreras durante el último cuarto del siglo XIX, los agentes de Pinkerton fueron empleados para infiltrarse en organizaciones obreras y capturar obreros activistas fuera de las fábricas. Intervinieron en conflictos obreros en minas de carbón y hierro en Illinois, Míchigan, Nueva York y Pennsylvania, así como las huelgas de ferrocarriles de 1877. El ejemplo más notorio era la huelga de Homestead de 1892, cuando los agentes de Pinkerton mataron a 10 obreros del acero y más de 70 heridos en un enfrentamiento con los obreros mientras intentaban romper la huelga.

    A principios del siglo XX, el gobierno mexicano de Porfirio Díaz, a través de su secretario de relaciones exteriores, Francisco León de la Barra, contrató agentes de la Pinkerton para perseguir y desactivar los grupos del Partido Liberal Mexicano en los Estados Unidos y Canadá que exiliados planeaban desde 1904 comenzar una sublevación armada para derrocar la dictadura de Díaz, lo cual terminó por propiciar la Revolución mexicana de 1910.

    El logotipo de la agencia es un ojo estilizado con el lema «We Never Sleep» («Nunca Dormimos»), e inspiró el término «private eye» por el que se conoce a los detectives privados.

    La compañía ahora funciona como división de la compañía de seguridad sueca Securitas AB.