Autor: tuenweb

  • Detective privado: 16 años investigando candidatos a puestos de trabajo

    Detective privado: 16 años investigando candidatos a puestos de trabajo

    Hans Rother tiene un trabajo inusual: la mayor parte del tiempo se queda sentado en su coche durante mucho tiempo, esperando.

    En cualquier momento, su objetivo puede salir del apartamento o de la oficina. Cuando eso ocurre, Rother arranca el motor y emprende la persecución.

    Vigila cada paso, anota cada detalle importante. Al final de su «investigación», entrega a su cliente una carpeta de oficina con mucha información sobre una persona que le es desconocida. Hans Rother es detective privado.

    Gran parte de sus clientes proceden del mundo empresarial. Los jefes que sospechan de un fraude contable están entre los clientes de Rother, así como las empresas que creen que un empleado se salta los gastos de la empresa o contabiliza falsamente sus gastos.

    De vez en cuando, los candidatos a un puesto de trabajo también se convierten en uno de sus objetivos. 

    Ya sea por una dimisión, una baja voluntaria o un retraso en la incorporación a la carrera, hay lagunas en el currículum que los candidatos a un puesto de trabajo prefieren guardar para sí mismos a la hora de presentarse, sobre todo para puestos de alta dirección.

    Si hay incoherencias, Rother entra en juego, a menudo cuando los puestos del currículum se solapan o los documentos están incompletos.

    El detective privado se sienta entonces en su mesa, hace muchas llamadas telefónicas y comprueba toda la información. A veces incluso se hace pasar por un falso empresario para preguntar al exjefe del candidato a un puesto de trabajo sobre su historial laboral.

    «Trabajo mucho con leyendas», dice. Así es como los investigadores privados llaman a las historias, los pretextos o las identidades falsas.

    Trabajar como detective privado para empresas de buzón y estudiar en el Caribe

    No es raro que los aspirantes hagan trampas. Según una encuesta realizada a 500 directivos por el proveedor de servicios de personal Robert Half, casi tres cuartas partes de los directivos han rechazado ya a un aspirante porque dio información falsa.

    Rother gestiona entre 10 y 15 revisiones de solicitantes al año. A veces sólo se omiten detalles. Sin embargo, a veces se manipulan las referencias o se inventan relaciones laborales completas.

    Una vez, cuenta Rother, descubrió a un solicitante que decía haber pasado dos semestres estudiando en la República Dominicana, con certificado incluido. Tras unas cuantas llamadas, quedó claro que el candidato nunca había pisado una universidad del Caribe, al menos para estudiar allí.

    Por el contrario, estuvo más o menos desempleado durante el periodo en cuestión. El testimonio presentado pertenecía a un amigo.

    En otra ocasión, una empresa en la que supuestamente un candidato trabajó antes resultó ser una empresa fantasma. También en este caso se presentó una referencia. Al parecer, el futuro gerente buscó brevemente en Google qué empresa podría encajar bien en su currículum y dio con una compañía que en realidad no existía.

    «Cuando fuimos allí, hasta el buzón estaba muerto», dijo Rother, riéndose al recordarlo.

    Rother lleva 16 años trabajando como detective privado y ha tenido más de 1,000 casos. En realidad, aprendió a ser técnico en electrónica de sistemas informáticos, y el camino hacia su nueva profesión comenzó cuando revisó la informática de una agencia de detectives.

    Ahora tiene su propia empresa con tres empleados en Hagen.

    Detective privado: Ni gorra de béisbol ni gabardina

    Un buen detective privado debe tener conocimiento de la naturaleza humana, inteligencia, una buena red y sobre todo, perseverancia.

    «La gente se imagina que es muy fácil», dice Rother.

    Pero estar sentado en un coche durante horas y permanecer atento requiere un alto nivel de concentración, dice.

    La profesión tiene poco que ver. Los detectives privados no pasan el rato en bares llenos de humo para reunirse con informantes, ni instalan cámaras en secreto ni derriban puertas. (Eso sería allanamiento de morada).

    «Los investigadores privados suelen tener que aportar pruebas que se sostengan en los tribunales», dice Raoul Classen, presidente de la Asociación Federal de Detectives Alemanes (BDD). Hay que respetar los derechos personales y la protección de datos. No está permitido hacer fotos en un departamento con un teleobjetivo.

    Siempre debe haber una sospecha concreta

    Si una empresa encarga a un detective privado que observe a una persona concreta, necesita una buena razón para hacerlo, como una sospecha concreta de que un empleado está robando o que está de incapacidad por enfermedad y trabaja en secreto para un competidor.

    Incluso con estos encargos, los detectives privados suelen operar en una zona gris. ¿Cuál es la situación cuando un solicitante está bajo vigilancia? Además de su investigación de escritorio, dice Rother, las empresas suelen contratarle para comprobar la solvencia de los candidatos a un puesto de trabajo o su vida privada. Pero solo si existe un interés legítimo o una sospecha inicial.

    «Por ejemplo, si el empleador recibe una denuncia anónima», dice Rother.

    El abogado laboral Pascal Croset lo ve de forma crítica. «Comprobar la exactitud de los documentos de la solicitud, como las referencias, si hay indicios concretos de mentira, está permitido en determinadas circunstancias», dice.

    Sin embargo, hacer que un investigador privado siga a un solicitante invade profundamente los derechos personales de este. Además, puede haber violaciones de la Ley de Protección de Datos.

    «Dado que un candidato a un puesto de trabajo aún no firma un contrato y, por lo tanto, no tiene ninguna relación con la empresa, el posible empleador no suele tener ninguna razón válida para la observación», señala Croset.

    El empleado transparente

    Sin embargo, el profesional del derecho laboral también conoce casos en los que las empresas contrataron detectives para espiar a un candidato. Es lo que se denomina una comprobación de antecedentes o una investigación previa a la contratación. El objetivo de esta investigación es saber todo lo posible sobre el candidato antes de que la empresa lo contrate.

    Estos métodos se utilizan regularmente en Estados Unidos y Gran Bretaña. Según la página web de la organización estadounidense PBSA (Professional Background Screening Association), estos exámenes de los solicitantes incluyen pruebas de drogas y evaluaciones psicológicas. También comprobaciones de licencias, datos sobre el comportamiento de los conductores, registros civiles o información de empleos anteriores.

    De hecho, la mayoría de los clientes que contratan a Rother para una selección de candidatos también proceden de Estados Unidos o Canadá. «Suelen ser empresas que buscan a alguien para un puesto de alto nivel en una sucursal o filial en Alemania», dice.

    Si una comprobación de candidatos estalla, la empresa que contrató al detective puede tener que pagar mucho dinero por ello.

    «Las violaciones de la protección de datos se persiguen ahora de forma mucho más sistemática y pueden resultar muy caras», afirma Croset.

    Cita como ejemplo al gigante sueco de la moda H&M. En octubre de 2020, la empresa fue multada con 40 millones de dólares por violar las leyes de protección de datos al vigilar a cientos de empleados.

    «Eso es lo mismo que espiar a un aspirante a un puesto de trabajo, es decir, está prohibido», dijo el especialista en derecho laboral.

    Sin embargo, Rother nunca ha sido descubierto como detective en sus investigaciones. A veces le abordan cuando está parado en su coche en una calle, a lo que él dice que está comprobando la conexión de su celular. O que está esperando a un amigo. Es una de sus leyendas.

    fuente: business insider
  • Mujeres detectives en España: investigadoras privadas pioneras (II)

    Mujeres detectives en España: investigadoras privadas pioneras (II)

    Aunque las agencias de detectives tienen ese aura misteriosa y glamurosa del cine, lo cierto es que se puede reconstruir su historia con la prensa. Sus servicios se anuncian en los faldones e incluso en las menos brillantes secciones de anuncios por palabras de las cabeceras que se pueden encontrar en Prensa Histórica del Ministerio de Cultura o en la Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional de España. «Las señoritas detectives y los agentes internacionales de la Agencia Hispania de Policía Privada lo descubren todo», prometía así el anuncio de una de estas agencias en 1914.

    ¿En qué y cómo trabajaban estas señoritas detectives? Los anuncios dan algunas —aunque escasas— pistas. La Agencia Internacional promete, también por esas fechas, que sus mujeres detectives hacen «vigilancias privadas». Las señoritas también hacen pesquisas. José Luis Ibáñez ha conseguido en su libro más detalles sobre en qué consistían exactamente esas vigilancias gracias a los casos judiciales de la época. Su trabajo era similar al de los detectives hombres, que observaban y tomaban notas de qué ocurría. Alguna agencia, añade, insistía en sus anuncios en que sus detectives eran «señoritas distinguidas».

    Aunque hoy nos vendría muy bien un reportaje siguiendo a alguna de estas pioneras detectives, los artículos que las sitúan como protagonistas absolutas son escasos. En 1914, cuando aparecen en Madrid las primeras señoritas detectives, una columna en El Tiempo insiste en esa idea de que las mujeres pueden llegar a áreas que los hombres no pueden alcanzar. También, eso sí, concluye que serán más hábiles extrayendo información porque para lograrlo solo tienen que enamorar a sus investigados.

    Mucho peor es la visión que aporta el conservador Heraldo Militar, donde su columnista está harto de las mujeres «que quieren desempeñar cargos masculinos». «Y para terminar, yo aconsejaría a esas jóvenes que busquen novio, y que se casasen, y que después, ante una cuna, en la que habría un chiquillo muy mono, cantasen», indica, poniendo el estribillo de Que viene el coco como máxima aspiración femenina posible a resolver misterios.

    El único reportaje que realmente parte de lo que hacen las mujeres detectives es el que publica Crónica en 1934. Nunca identifican, por razones obvias, a la detective, que lleva 8 meses trabajando en una agencia de Madrid y que investiga, sobre todo, a maridos infieles. Su trabajo consiste en seguirlos allá donde vayan para comprobar si lo que sospecha su mujer es o no cierto, para lo que se disfraza con lo que sea necesario y va a donde sea preciso, cabarets incluidos.

    LA DETECTIVE MÁS FAMOSA DE LONDRES

    Las señoritas detectives no solo se quedaban entre las piezas anónimas de la plantilla de las agencias de principios del siglo XX. A veces, como en las novelas de misterio, eran ellas las grandes protagonistas. José Luis Ibáñez ha identificado a la primera detective que tuvo su propia agencia en España. Se llamaba Carolina Bravo y montó en los años 20 una agencia en Barcelona, que prometía lograr informaciones tanto en el país como en el extranjero. Poco más se sabe de ella: el ensayista le pierde la pista en 1926, cuando sus anuncios en prensa desaparecen.

    Aunque para saber más sobre estas líderes pioneras, el mejor ejemplo es el de Maud West, la más popular lady detective en el Londres que va de 1905 a finales de los años 30. Maud West era una presencia habitual en la prensa de la época, no solo en la británica, con sus anuncios y reclamos, sino también en la de otros países en la que publicaba artículos en los que contaba sus investigaciones. La Maud West de la prensa parece casi un personaje más de la novelesca edad dorada del crimen, pero era una persona real, como ha demostrado Susannah Stapleton en The Adventures of Maud West, Lady Detective. Stapleton ha peinado archivos y seguido pistas inesperadas para descubrir quién era exactamente la detective.

    Sus descubrimientos ayudan a visualizar cómo eran esas pioneras señoritas detectives. West era, al fin y al cabo, una de muchas mujeres que trabajaban como detectives en la época. Fue una, además, que supo crear una imagen pública ajustada a lo que se esperaba de una investigadora, siempre rodeada de peligros y altamente ingeniosa. En su agencia trabajaban varias personas, que investigaban cuestiones tan poco glamurosas como infidelidades para lograr divorcios.

    Maud West posiblemente se hizo detective porque era una profesión que le permitía acceder a una fuente de ingresos y sostener así a su amplia familia: tenía un marido que trabajaba para ella y, mientras resolvía misterios y crímenes, tuvo seis hijos.

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      FUENTE; Yorokobu  Raquel C. Pico          Imágenes: Biblioteca Nacional de España

  • Mujeres detectives: investigadoras privadas pioneras (I)

    Mujeres detectives: investigadoras privadas pioneras (I)

    En 1930, Dorothy Sayers publicó el que posiblemente sea el libro más meta de toda la edad dorada de la novela de misterio. La historia arranca cuando una popular escritora de novelas de detectives, Harriet Vane, es acusada de haber asesinado a su exnovio. Lord Peter Wimsey, el aristócrata investigador que protagoniza las novelas de Sayers, tiene de que descubrir la verdad del asunto y si Vane, un trasunto de la propia Sayers, es o no una asesina. Por hacer aún más autobiográfica la historia, el muerto es, en realidad, la versión literaria de la expareja de la propia autora.

    No sé si puede considerar spoiler desvelar parte de la trama de una serie de novelas que se publicaron hace ya casi 100 años, pero tras el punto final de Strong Poison (hace bastante que no se editan las novelas de Sayers en España, pero en bibliotecas y librerías de viejo se puede encontrar como Veneno mortal), Harriet Vane acompañará a lord Peter en las siguientes entregas resolviendo crímenes.

    Se convertirá así en la mujer protagonista de unas novelas escritas también por una mujer. Y, al fin y al cabo, las mujeres tenían una presencia clara en esa edad dorada de la novela de misterio: muchas de esas historias salían de sus máquinas de escribir, como las de la gran reina literaria del género, Agatha Christie.

    Aun así, y a pesar de Christie, Sayers o la literaria Vane, si ahora se intenta imaginar a un detective de antaño, se pensará en un hombre, vestido con una gabardina y envuelto en una especie de permanente niebla londinense, como si llevara a todas partes consigo una máquina de humo a lo estrella del pop. Vive rodeado de tremendos peligros y resuelve asesinatos que se cometen o bien en caserones en la campiña, o en sórdidos espacios urbanos.

    señoritas detectives

    La realidad es bastante diferente. Los detectives privados del pasado existieron, pero ni trabajaban solo con esos complejos casos —el mundo real es a veces bastante más prosaico— ni eran misteriosos señores de gabardina. En ocasiones, ni siquiera eran señores.

    Entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, las mujeres fueron adentrándose en nuevas profesiones. Fue la época en la que aparecieron las telefonistas, las mecanógrafas o las telegrafistas, entre otras, pero también en la que las mujeres empezaron a resolver crímenes, al menos de forma profesional y con un sueldo.

    Se suele considerar a Kate Warne como la primera mujer detective de la historia, posiblemente porque es la primera cuyo nombre conocemos de forma clara e incuestionable y porque trabajaba para una de las más populares primeras agencias de detectives profesionales. Warne empezó a trabajar en la estadounidense agencia Pinkerton en la década de los 50 del siglo XIX, después de leer un anuncio de empleo en un periódico. Cuando consiguió convencer a Allan Pinkerton de que una mujer podía llegar a lugares e información que siempre estarían vedados a los hombres, se convirtió en la primera de las mujeres detectives de la agencia. No fue la única, porque su jefe comenzó a fichar mujeres y a posicionarlas en diferentes casos.

    Todo lo de la agencia Pinkerton y su personal suena, aun así, muy a película de Hollywood, lo que lleva casi a dar por sentado que eso pasaba a ese lado del Atlántico, pero no del otro. Nada más lejos de la realidad. En Europa, las agencias de detectives comenzaron también a hacerse populares y a ofrecer sus servicios de forma recurrente entre finales del XIX y principios del XX. Lo hicieron incorporando a mujeres en sus plantillas.

    En Reino Unido, un cambio en la ley de divorcios creó un bum de la profesión y también la necesidad de contar con «lady detectives» que pudiesen hacer un seguimiento de los potenciales infieles. En todo el continente, eran también las mujeres quienes trabajaban para los grandes almacenes, haciendo de detectives infiltradas para detectar ladrones.

    En España no había lady detectives: había «señoritas detectives».  José Luis Ibáñez ha investigado sobre los orígenes de los detectives privados en la España de la época y, además de recuperar la historia de los Sherlock Holmes peninsulares (que así se vendían ellos), también ha seguido las huellas de esas primeras investigadoras. Sus conclusiones se pueden leer en Todo lo oye, todo lo ve, todo lo sabe.

    Escribe Ibáñez que «aquellas detectives pioneras se enfrentaron a muchos prejuicios». No solo las juzgaban por desempeñar un trabajo considerado masculino, sino que además las «policías privadas» —como se llamaban en España las agencias de detectives— tenían mala fama.

    Muchas de ellas, explica el ensayista, camuflaban su verdadera profesión presentándose como secretarias o mecanógrafas. Pero estar, estaban.

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      FUENTE; Yorokobu  Raquel C. Pico          Imágenes: Biblioteca Nacional de España

  • Detectives privados y estafa: caso real.

    Detectives privados y estafa: caso real.

    Los vídeos grabados por detectives privados fueron clave para «descubrir el engaño»

    La Audiencia de Girona ha condenado este mes de Julio 2021, a un matrimonio que exageró las secuelas de un accidente laboral para obtener la incapacidad e intentar cobrar más de indemnización. El hombre, que trabajaba como albañil, sufrió una caída mientras trabajaba en una obra de Sils (Selva) hace 16 años. Le quedaron secuelas físicas y se le concedió la incapacidad, pero de acuerdo con su mujer, simuló que también había sufrido secuelas mentales, pero no era cierto. Su objetivo, recoge la sentencia, era poder cobrar más de 500.000 euros. El tribunal sostiene que durante todo este tiempo el acusado fue simuló las secuelas mentales y condena al matrimonio por tentativa de estafa agravada.

    La Audiencia subraya que, precisamente, unos vídeos grabados por detectives privados fueron clave para «descubrir el engaño».

    Periplo administrativo y judicial

    El caso se remonta a principios de mayo de 2005. Entonces, el acusado trabajaba de albañil. Según recoge la sentencia, mientras construía una casa en Sils, se precipitó al vacío desde una altura de unos 6 metros. El hombre sufrió un traumatismo craneoencefálico, se fracturó el peroné, tenía lesiones en el abdomen y tuvo que ser intervenido de urgencia en el Trueta.

    A partir de este suceso, comenzó un periplo administrativo y judicial. El hombre pidió la incapacidad permanente, pero de entrada, la Seguridad Social le denegó lo que pedía. Incluso un juzgado llegó a definirlo como un «gran simulador». Pero el acusado volvió a reclamarla y se le acabó concediendo el año 2011.

    El procesado interpuso una demanda por daños y perjuicios

    En paralelo, el procesado interpuso una demanda por daños y perjuicios. Inicialmente, en 2006, reclamaba 62.000 euros por las lesiones del accidente laboral. Pero él mismo frenó esta demanda, no la reactivó hasta seis años más tarde, y cuando lo hizo, pidió que se le indemnizara con más de 525.000 euros -porque sostenía que, además de secuelas físicas, también sufría secuelas mentales y no podía valerse por sí mismo-.

    Para sustentar la demanda, entre otros, el matrimonio aportó el informe de un neurólogo, pero el juzgado social no lo validó porque unos vídeos grabados por detectives privados demostraron que el hombre fingía, ya que se le veía comprando en un supermercado e, incluso, conduciendo un coche. Por ello, el juzgado estimó parcialmente la demanda y fijó una indemnización de 95.800 euros sólo por las secuelas físicas.

    Juzgados por estafa

    Todo esto terminó derivando en otro procedimiento. Esta vez, penal. La fiscalía sostenía que el acusado, de acuerdo con su mujer, se habían compaginado para simular que el accidente le había dejado secuelas mentales. Y de este modo, estafar a la Seguridad Social con la invalidez y también conseguir más indemnización.

    Durante el juicio, según recoge la sentencia, el acusado se mostró «totalmente ausente, incapaz de entender las preguntas y desconectado de la realidad». Y su mujer, también procesada, reiteró que no podía valerse por sí mismo y que necesitaba ayuda permanente.

    El tribunal, sin embargo, enmarca este comportamiento dentro de «una actitud de simulación obstinada» porque en ningún caso le habían quedado lesiones neuronales.

    9 meses de prisión y dos multas

    La Audiencia ha condenado al matrimonio a 9 meses de prisión por una tentativa de estafa agravada, además de pagar una multa de 1.350 euros y de 910.

  • Detectives & Policías

    Detectives & Policías

    ¿En qué casos puede existir la colaboración de detectives y policía?

    Hace casi una década fue presentada la iniciativa RED AZUL, un programa que buscaba potenciar la colaboración entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y la Seguridad Privada. Está previsto que esta red otorgue acceso al programa VIGILA de la Unidad Central de Seguridad Privada, el brazo del Cuerpo Nacional de Policía especializado en la colaboración con detectives privados para la resolución de cuestiones relacionadas con procesos de investigación abiertos.

    La colaboración con la investigación privada en el ámbito empresarial

    Las funciones que desempeña la Unidad Central de Seguridad privada se ejecutan a través de la Brigada Central de Inspección e Investigación y la Brigada Central de Empresas y Personal, cuyas actividades están no exclusiva pero sí principalmente centradas en el ámbito empresarial.

    Entre sus competencias se encuentra autorizar, inscribir y registrar nuevas empresas de seguridad, participar en tribunales y supervisar pruebas de selección de personal, llevar a cabo un control e inspección de los establecimientos que están obligados a cumplir unos protocolos de seguridad determinados, investigar y detectar empresas que prestan servicios de seguridad y carecen de la autorización para ello, así como captar información sobre hechos delictivos que puedan afectar a la seguridad ciudadana y elaborar informes para su posterior interpretación.

    La actividad de la investigación privada está regulada en la actualidad por la Ley Ordinaria 5/2014 de Seguridad privada, incluida en el BOE nº 83 del 5 de abril de 2014, y con anterioridad por el Real Decreto 2364/1994 que incorporaba el Reglamento de Seguridad Privada, que daba amparo legal a las actividades englobadas dentro de la investigación privada.

    En base a ambos marcos legislativos, las agencias de detectives llevamos a cabo actividades en las últimas décadas en colaboración con miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, sobre todo en el ámbito empresarial. Sin embargo, dicho marco jurídico aprobado en 2014 mantiene -y en algunos casos, amplía- los supuestos en los que las competencias de los investigadores privados pueden complementarse con las del Cuerpo Nacional de Policía, Guardia Civil y otros cuerpos de seguridad del Estado.

    La alianza de la investigación privada con las FCSE en cuestiones particulares

    En algunos supuestos, como los casos de desapariciones y secuestros que lleva la Policía Nacional o cualquier otro cuerpo o brigada perteneciente a las FCSE, la figura del detective privado puede ser requerida para aportar nuevas informaciones al caso.

    Los cuerpos de Policía Local deberían contar con convenios con agencias de detectives para que, en caso de que haya una sentencia firme que obligue a pasar una manutención para el cuidado de los descendientes, los condenados no eludan sus responsabilidades.

    Un ejemplo de estos supuestos de colaboración lo encontramos aquí en la Comunitat Valenciana, donde la Policía Local de Valencia, a través de su Grupo de Ayuda a los Malos Tratos (GAMA), puede recurrir a los servicios de las agencias de detectives contemplada en el convenio para llevar a cabo una investigación y determinar si el impago de las pensiones de alimentos está justificado o, si por el contrario, el agresor impaga voluntariamente al tener ingresos.

    Los servicios de estas agencias de detectives también pueden ser solicitados en casos de personas desaparecidas. Por desgracia, ha habido célebres casos de personas que no han sido localizadas en España donde agencias de detectives privados han sido contratadas por las familias para llevar a cabo una investigación paralela a la oficial.

    En el caso de personas a las que se les ha perdido el rastro, el papel de un detective privado es especialmente importante porque permite reforzar la tesis oficial de las FCSE implicadas en su búsqueda o aportar un punto de vista diferente que permita agilizar las pesquisas, ahorrando un tiempo que para el desaparecido puede ser enormemente valioso.

    La validez legal de las pruebas obtenidas por investigadores del ámbito privado

    En función de lo dispuesto por la Ley 1/2000 de Enjuiciamiento Civil, el informe presentado por un detective privado será considerado prueba testifical escrita a todos los efectos, siendo ante el tribunal un testimonio documentado, objetivo e imparcial que podrá ser, en caso de ser necesario, ratificado en un juicio por el propio detective.

    Los informes de un detective privado son considerados como pruebas válidas, dado que sus investigaciones se rigen por los mismos principios con los que actúan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

    Es responsabilidad del investigador privado no atentar contra el derecho al honor, a la intimidad, a la imagen propia o al secreto de las comunicaciones. Un detective privado tampoco tiene potestad para invadir el domicilio particular del investigado, aunque sí puede llevar a cabo sus pesquisas en determinados aspectos de su vida privada, siempre y cuando exista un interés legítimo demostrable detrás.

    Por lo que respecta a las grabaciones, de audio, vídeo o ambas, estas deben haber sido tomadas en el ámbito público y no haber recurrido en ningún caso a micrófonos o cámaras ocultas para su obtención.

    También es preciso que para que las conversaciones sean válidas ante un tribunal, haya sido el propio detective uno de los participantes de la misma. En caso de no cumplir alguno de estos requisitos, el tribunal podrá desestimar las pruebas por aspectos de forma ajenos a su contenido.

  • Los padres contratan detectives privados

    Los padres contratan detectives privados

    Los detectives siguen la pista de jóvenes y adolescentes para ver si no se saltan las restricciones por el coronavirus

    Con el fin del estado de alarma ya no hay toque de queda y muchos padres están preocupados: Sus hijos salen por la noche de fiesta y de botellón, y temen que no sean responsables y se contagien del coronavirus.

    Por ese motivo los detectives privados tienen ahora más trabajo. Cada vez reciben más encargos de este tipo y muchos padres les contratan para que sigan a sus hijos para saber qué es lo que hacen cuando no están en casa.

    Estos días estamos viendo botellones llenos de adolescentes, bebiendo y de fiesta sin mascarilla y sin distancia de seguridad, desde que finalizó el estado de alarma el pasado 9 de mayo. Esta falta de control es la que preocupa a los padres.

    Indignación entre el personal del Clínico tras el botellón del fin de semana frente al hospital

    En nuestro despacho de detective privado y en consultas telefónicas muchos padres nos cuentan que requieren nuestros servicios para vigilar a sus hijos: Quieren saber si están respetando las normas. En muchos casos viven con personas de riesgo y los padres quieren ver si cumplen las medidas sanitarias.

    Vamos detrás de ellos, con cuidado y hacemos fotografías para ver si esa persona está respetando las normas o no, explica. También señala que muchos progenitores les han contratado para ver si su hijo se ha metido en algún tipo de secta, drogas o alcohol y lo manifiestan porque han cambiado su actitud”.

    Una vez que se demuestra que están saltándose las normas, y los padres intentan hablar con ellos y que entren en razón porque hay personas de riesgo a su alrededor.

  • Descubre una infidelidad: detectives privados y más.

    Descubre una infidelidad: detectives privados y más.

    Si sospechas que tu pareja sale de casa para quedar con su amante, quizá te interese ver qué opciones tienes para poder descubrir que pasa.

    Aunque en tiempos de Covid todos estamos más en casa, los infieles siguen viendo a sus amantes. Menos, pero lo hacen. Las excusas suelen ser las mismas de antes: salidas de trabajo, ir a hacer deporte o quedar con un amigo.

    La pareja cornuda está comenzando a sospechar. Las salidas que antes se consideraban normales, ahora, con las restricciones sanitarias, comienzan a oler raro.

    Esta es una de las razones por las que los detectives privados de España no han dejado de trabajar desde el pasado mes de marzo, y son las infidelidades uno de sus encargos más recurrentes.

    Si llevas tiempo con la mosca detrás de la oreja y piensas que tu pareja podría estar viéndose con alguien más, te decimos cómo buscar a un detective privado y sus tarifas medias, además de otras opciones con las que poder descubrir la relación extramarital, tales como bolígrafos o cámaras espía y señales de comportamiento. Atento.

    Contratar a un detective privado

    Como primera opción, te proponemos buscar ayuda profesional. El trabajo de los detectives privados es efectivo y definitivo.

    Buscar a un buen profesional y no a un aficionado. Los detectives privados profesionales deben tener un título de Investigación Privada, que son unos estudios vinculados a Criminología, además de la licencia que otorga la propia Policía para realizar tales seguimientos.

    Quizá a estas alturas estés barajando seriamente contratar a un detective privado pero dudas sobre si es ético o no. Puedes utilizar una forma muy pragmática de ver el asunto: «Una pareja es como un contrato, y si alguno de los miembros lo rompe, el otro tiene derecho a saber la verdad».

    Cámaras espía y demás artilugios

    Si lo del detective no te convence o se te va de presupuesto, también puedes optar por adquirir un artilugio espía. Si buscas en Google, hay muchísimas opciones.

    Vemos que los precios van de los 200 euros a los 400. El artilugio más económico es un bolígrafo grabador, que captura vídeo en color y audio. Se trata de una cámara oculta en un bolígrafo operativo y tiene una capacidad de seis horas de grabación aunque la batería sólo dura 60 minutos.

    Así y todo, la localización, instalación, ocultación y utilización de los aparatos, si queremos tener éxito y validez ante los juzgados de los documentos que se deriven, necesitaremos emplearlos a través de un profesional como el detective privado.

    Estar atento a su comportamiento

    Por último, te proponemos un ejercicio muy útil: fijarte en su comportamiento. Los detectives privados expertos en relaciones de pareja sabemos que la actitud del infiel se modifica, más o menos imperceptiblemente, mientras mantiene una aventura. Estas son algunas de las señales que presentan los desleales:

    1. Ha cambiado de hábitos.
    2. Tiene muchas quedadas de repente.
    3. Horas extras excesivas en su trabajo.
    4. Gastos inexplicables.
    5. Aseo adicional y diferente.
    6. Olor de otra persona.
    7. Compra regalos que no has visto.
    8. De repente compra preservativos o píldoras diferentes.
    9. Se cuida más o apunta al gimnasio.
    10. Tiene menos sexo (contigo).
    11. Evasividad o actitud defensiva. 
    12. Mentiras obvias.
    13. Está a la defensiva o tiene mal genio 
    14. Ha adelgazado.
    15. Ha sido infiel con anterioridad.
    16. Estallidos de cólera.
    17. Critica lo que haces.
    18. Odia vuestra rutina.
    19. Cambia de estilo de vestir.
    20. Se esconde cuando usa el móvil.
    Infieles

    Y esto es todo, lector. Esperamos haberte ayudado en algo. Y confía en tu intuición y verificala con un detective privado profesional.

  • Detectives privados en Valencia anti-COVID

    Detectives privados en Valencia anti-COVID

    Detectives privados en Valencia anti-COVID: así se hacen pasar por clientes en bares y restaurantes para comprobar que se cumplen las medidas

    Su misión es comprobar que las medidas sanitarias se cumplen en los locales: los contratan los propios dueños de los establecimientos para ver si sus empleados las llevan a cabo correctamente y evitar posibles sanciones.

    Los ‘detectives anti-COVID-19‘ llegan a bares y restaurantes. Son detectives privados, contratados por los dueños de los establecimientos, que se hacen pasar por clientes para comprobar si se cumplen las medidas sanitarias frente al coronavirus: si los camareros llevan la mascarilla correctamente, si se respeta la distancia entre las mesas, el aforo…

    En el vídeo que acompaña a esta noticia, puedes ver una simulación de una de sus investigaciones: a su llegada al local, piden mesa como un cliente más y la ocupan como cualquier otro comensal, pero, en realidad, están muy pendientes de todo lo que ocurre a su alrededor.

    Ignacio Lucera es socio del Restaurante Finca Liana y contrató este servicio hace unos meses. «Siempre es bueno que alguien venga a auditarnos desde fuera con espíritu constructivo, no es un espíritu crítico ni de ‘cazar a la gente’ o de ‘Gestapo’. Es un espíritu de qué podemos mejorar si es que hay algo que mejorar», explica.

    Las pruebas se consiguen con una cámara oculta, permitida en el caso de los detectives privados. Toda la información recogida en la investigación se les entrega a los empresarios que les contratan. Los detectives en Valencia, como Abaco detectives y criminólogos, al cliente un informe en el que se anexa todo el reportaje videográfico, que tiene pleno carácter probatorio de cara a llegar a un procedimiento judicial.

    A juicio de los restauradores, el ‘cliente misterioso’ adaptado al COVID-19 aporta un testeo de la calidad del servicio. En el caso del restaurante de Ignacio, descubrieron que tenían que hacer «un esfuerzo mayor en explicar las medidas», según indica él mismo. «Las teníamos implementadas, pero no gastábamos suficiente tiempo en explicar todas las medidas que teníamos, señalizar mejor…», enumera.

    En definitiva, la investigación funciona como un ‘chivato’ y se convierte en los ojos del dueño o la dueña del establecimiento para que sepa qué ocurre en su local.

    El servicio lo contratan sobre todo propietarios de tiendas, hoteles y restaurantes. «Normalmente lo que nos encontramos no es tanto incumplimiento, sino algún fallo en la ejecución de las medidas«, apunta Rodríguez, que señala, por ejemplo, que «los empleados no notifican a los clientes cuando llegan al establecimiento que hagan uso del gel hidroalcohólico».

    Tras detectar esas «fisuras», su labor es comunicárselas al empresario, ya que los incumplimientos pueden llegar a suponer sanciones de hasta 600.000 euros.

    fuente: la sexta

  • Obtención de pruebas judiciales y detectives privados en Valencia.

    Obtención de pruebas judiciales y detectives privados en Valencia.

    Aumenta la demanda de detectives privados en Valencia para la obtención de pruebas judiciales

    Los detectives privados representan a una de las profesiones más desconocidas en valencia, siendo fundamentales para la obtención de pruebas judiciales con las que poder acreditar unos hechos y conductas.

    La profesión de los detectives privados en Valencia continúa siendo una gran desconocida para una buena parte de la población española, de hecho, suele asociarse con el espionaje y la infidelidad, y la imagen que se tiene del detective privado es la de un hombre con gabardina y sombrero dedicado a husmear siempre en su lúgubre despacho con la leyenda de detective privado en la puerta, sin embargo, más allá del cine negro, los detectives privados son unos profesionales que nada se parecen a los tópicos asociados a la profesión.

    Toda la actividad de los detectives privados se rige por ley, tanto a la hora de poder obtener la habilitación profesional, como los requisitos necesarios para poder ejercer la actividad de detective privado. Esta ley que regula la profesión es la 5/2014 de Seguridad Privada en la que se expresa la amplitud de los servicios que ofrecen los detectives privados, así como los límites a la hora de realizar sus investigaciones. Esta ley otorga a los detectives privados la competencia exclusiva de realizar investigaciones dentro del ámbito privado de las personas, siendo el único profesional habilitado para esta función, excluyendo a todo aquel que desee realizarlo sin dicha habilitación profesional.

    Los detectives privados son profesionales altamente formados . Para ser detectives privados, deben realizar una formación universitaria de al menos cuatro años de duración, donde se imparten materias diversas como: derecho, psicología, criminología y formación técnico profesional, proporcionando una formación específica y amplia para el desarrollo de la actividad de investigación privada. Estos estudios, junto a otros requisitos, son los que permiten al interesado la solicitud de la habilitación profesional para realizar el trabajo como detective privado. Esta habilitación es otorgada por el Ministerio del Interior, sin embargo, quien realiza la actividad reguladora y administrativa es la Policía Nacional, con la que los detectives privados guardan estrecha relación, y cooperación.

    La labor de los detectives privados en Valencia es muy diversa, y queda muy lejos de los estereotipos tales como son los casos de infidelidades o familiares, sin embargo, se ocupan de diversos tipos de investigaciones privadas, como, por ejemplo, los casos de índole familiar, socio-económico, o laboral. Entre los casos más habituales se encuentran asuntos laborales, como financieros, búsquedas y localizaciones de personas, búsquedas de bienes tanto en herencias o embargos, asuntos empresariales, problemas con trabajadores, control y obtención de pruebas sobre infracciones de la ley de arrendamientos urbanos, y un largo etc.

    De hecho los abogados suelen contar con los servicios de detectives privados para la obtención de pruebas como soporte jurídico en asuntos judiciales. Pocos son los abogados que no cuentan con los servicios de detectives para sustentar sus casos con informes objetivos argumentados por pruebas obtenidas de forma acorde a la ley.

    ¿Es legal contratar a un detective?
    La contratación de un detective privado, no solo es la única opción legal, sino que responde a las garantías constitucionales otorgadas por la Constitución Española en la que en su artículo 24.2 relata lo siguiente: «Asimismo, todos tienen derecho al Juez ordinario predeterminado por la ley, a la defensa y a la asistencia de letrado, a ser informados de la acusación formulada contra ellos, a un proceso público sin dilaciones indebidas y con todas las garantías, a utilizar los medios de prueba pertinentes para su defensa…».

    Por otro lado, tanto a nivel de legislación civil, laboral y social se reconocen y aceptan los informes de los detectives, como testimonios cualificados de fuentes de referencia.

    También existe una amplia jurisprudencia sobre los informes proporcionados por detectives privados, que son usados habitualmente como soporte jurídico, así como medios de pruebas en todo tipo de litigios.

    ¿Puede cualquier persona contratar un detective?
    En principio todas las personas legitimadas pueden contratar los servicios de un detective privado. De hecho, cuando se habla de legitimación se refiere a que la persona que contrata a un detective debe tener un interés legal con la persona que desea investigar, ya sea una relación familiar, socio-económica o laboral. Aunque esto pueda sonar muy tajante, no lo es tanto, ya que siempre suele existe una relación entre la persona que contrata la investigación y la persona a la que investigar. Sin embargo, es una formalidad necesaria para la contratación, tal como lo es el contrato de servicios de investigación privada.

    ¿Por qué contratar a un detective?
    Cuando existe necesidad de obtener pruebas o conseguir información de forma acorde a la ley, solo el detective privado está habilitado para poder realizar investigaciones dentro del ámbito privado de las personas. Lo que significa que ningún otro profesional puede realizarlo de forma legal. El poner en manos de un detective privado la obtención de pruebas es garantizar no solo la legalidad de las mismas, sino poner un profesional experto en la obtención de pruebas con experiencia en obtenerlas. Lo que implica no solo la legalidad, sino la rapidez y un soporte jurídico de confianza. Por otro lado, tanto a nivel de legislación como a nivel deontológico profesional, el detective tiene la obligación de reserva profesional y por lo tanto en ofrecer confidencialidad a sus clientes, algo que ningún otro profesional puede garantizar.

    fuente: comunicae detectives Sevilla

  • Detectives privados y tus gestos

    Detectives privados y tus gestos

    La Sinergología ‘lee’ los gestos involuntarios que hacemos con los ojos, las manos, los pies… para descubrir si lo que decimos es realmente lo que estamos pensando

    Hay hasta quince maneras inconscientes de rascarse la nariz y todas significan cosas diferentes. Por cierto, ninguna denota mentira. La Sinergología es una disciplina encuadrada en el estudio del lenguaje y la comunicación no verbal pero centrada en los gestos no conscientes y semiconscientes. Esto es, «fundamentalmente aquellos que no podemos controlar ni tampoco simular».

    Para quien crea que tiene todo bajo control, un dato: «Hay mil doscientos pequeños movimientos corporales que no son deliberados». Los sinergólogos los llaman ‘items’ y, para darles un significado, no los interpretan de manera aislada, sino «dentro de una cadena que da una coherencia, un horizonte de sentido». «Imaginemos a un comercial hablando con un cliente. Este, de repente, se echa hacia atrás en la silla y se apoya en el respaldo, un gesto que suele significar retirada. Pero, ojo, no siempre, a veces simplemente es cansancio». Entonces, ¿cómo saber si le ha desagradado la propuesta del comercial o solo está cansado? «Para concluir que a ese cliente no le está gustando lo que le están vendiendo y que ese echarse hacia atrás significa ‘retirada’ debería hacer otros gestos (items) que fueran en esa misma línea, como cruzar los brazos más arriba de lo normal, girar la cabeza para mirar a su interlocutor desde el lado derecho del rostro, sacudir la cabeza como si se retirara un mechón de pelo inexistente, elevar con el dedo la nariz hasta dejarla respingona…». Si se diera esta cadena de items, no habría duda: no estamos convenciendo al cliente sino todo lo contrario.

    De ahí que las personas formadas en sinergología, como los detectives privados, requieren mucha experiencia y entrenamiento para detectar esos «movimientos fugaces, microrreacciones» indetectables sin una observación activa.

    Formas de moverse en la silla

    Retirada:la persona se apoya en el respaldo y se mantiene en el centro de la silla, si, estando apoyado en el respaldo, el cuerpo se inclina hacia la derecha, supone pasar a una posición de análisis, de vigilancia respecto del interlocutor. Podemos observar este movimiento en situaciones en las que nuestro interlocutor habla poco y escucha con atención: está comprobando que le cuadra lo que decimos con lo que ya sabe sobre el tema.

    Ojo con la lengua

    No me gusta:empujar con la lengua nuestra mejilla o los alrededores de la boca desde su interior indica que algo de lo que se está hablando no le está gustando a la persona que lo realiza.Lengua de víbora:es el movimiento de lengua más llamativo. La lengua sale de manera rápida por el centro de la boca y vuelve a entrar, imitando el efecto de una serpiente y su significado va muy a la par: ‘Si te digo lo que pienso, va a ser agresivo’.

    Los tres blancos del ojo

    Como esta de los tres blancos del ojo. Sí, tres. «Cuando miramos a alguien a los ojos vemos dos partes blancas, a ambos lados del iris. Pero casi nadie se fija en que, en ocasiones, hay un tercer blanco en la parte inferior del ojo que aparece cuando se contrae el párpado inferior. Algunas personas presentan este blanco de manera permanente y puede denotar cansancio, desnutrición o incluso diabetes. Pero, a efectos de lo que estudiamos, lo interesante es cuando aparece de repente. Entonces indica rechazo, malestar, y no se puede hacer de forma consciente o deliberada, del mismo modo que tampoco se puede evitar». A ese micromovimiento le llaman los sinergólogos ‘sanpaku inferior’ y reconocen que es complejo de apreciar al principio. «Últimamente se le detecta con frecuencia a Pedro Sánchez y también lo presentaba Emmanuel Macron en las imágenes de televisión tras el devastador incendio de Notre Dame».

    1.200 movimientos no voluntarios. ¿Todos ellos son incontrolables?

    No exactamente. Con las manos hacemos en torno a una veintena de gestos semiconscientes. Pero en las entrevistas de trabajo, como suele dar mala imagen mover mucho las manos, los candidatos tratan de esforzarse en mantenerlas quietas. Pueden conseguirlo y tener esos veinte gestos bajo control, pero ¿y los otros 1.180? Si tendemos a no mover las manos, probablemente hagamos gestos con la lengua, o nos tocaremos el pelo, o sacudiremos la cabeza, o cruzaremos y descruzaremos las piernas… Por eso, lo mejor para transmitir autenticidad es olvidarse del cuerpo y creerte lo que dices. Porque tú puedes colocar deliberadamente las manos en una posición que indique seguridad y acción pero, si en el fondo te sientes inseguro, sin querer encogerás el cuello, se te tensarán los hombros… Solo se podrían tratar de controlar aquellos movimientos que son semiconscientes, los no conscientes resulta imposible, ya que no nos percatamos de ellos.

    Con esto que sabemos ahora podemos caer en el error de sobreinterpretar los gestos de nuestros interlocutores, como queriendo descubrir todo el tiempo verdades ocultas. Y no siempre es así. La sinergología, hace hincapié la especialista, solo estudia las reacciones corporales «cuando interactuamos», es decir, la respuesta que el cuerpo da a esa interacción. «Hay que distinguir esos gestos que son respuesta a algo de los que hace esa persona de manera habitual. Por ejemplo, hay mucha gente que se toca continuamente el pelo o la nariz. Si lo hace siempre, es una especie de tic, no una reacción a la conversación, de manera que no lo tendremos en cuenta en el análisis. Sí se tendrá en consideración cuando una persona que no se toca el pelo nunca empiece a enredar un dedo en la melena como reacción a lo que le dicen o a lo que está viendo».

    ¿Qué significa en ese caso?, en general, las rotaciones de cualquier tipo de objeto, el pelo incluido, se relacionan con estar deliberando, literalmente con estar dándole vueltas.

    ¿Qué hacemos con las manos?

    Cualquier persona que tiene que hablar en público se encuentra con la dificultad de qué hacer con las manos, dónde ponerlas. Les pasa tantas veces a los políticos (lo de hablar en público) que la mayoría recurre a ‘comodines’. «La canciller alemana Angela Merkel, por ejemplo, siempre posa con las manos formando una uve por delante del cuerpo, es una manera de estar más cómoda y más tranquila. Y Pedro Sánchez, cuando lee del teleprónter, suele abrir y cerrar esa uve con las manos, es un gesto muy característico suyo. Otros políticos agarran fuerte un bolígrafo o se sujetan al atril. Como sinergólogos, todos esos gestos no me resultan interesantes, ya que no proporcionan información valiosa, pero son una forma de hacer algo con las manos. Sobre todo son una forma de no hacer algo que deje percibir su estrés o nerviosismo, aunque lo transmitirá otra parte del cuerpo.

    Cuidado con quien te mira a los ojos, tiene la respuesta preparada

    Si te miran a los ojos no te pueden mentir. Eso creemos, pero no es así, todo lo contrario. Si estás en una entrevista de trabajo, haces una pregunta y el interlocutor no parpadea ni retira la mirada, significa casi con seguridad que tiene la respuesta preparada, lo que no significa mentira, pero sí que no le hemos sorprendido y que puede tener ese discurso ya fabricado. Sin embargo, cuando te preguntan algo que no esperas, ‘desvías’ la mirada para ‘buscar’ la respuesta. Es una reacción natural. Si me preguntas qué cené anoche, lo más seguro es que no lo recuerde en el instante, que me tenga que poner a pensar y en ese proceso de forma involuntaria desviaré la mirada. «Ya lo sé, tortilla». Y entonces sí, vuelves a mirar a los ojos al interlocutor».

    Fuente: Eva García Ruiz, directora del Instituto Español de Sinergología