{"id":5116,"date":"2017-02-27T11:19:02","date_gmt":"2017-02-27T09:19:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.abaco-dp.com\/?p=5116"},"modified":"2017-02-27T11:19:02","modified_gmt":"2017-02-27T09:19:02","slug":"comprobar-la-matricula-de-un-coche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/abaco-dp.com\/blog\/comprobar-la-matricula-de-un-coche\/","title":{"rendered":"Comprobar la matricula de un coche,Cap.2, p.6"},"content":{"rendered":"<h2>Comprobar la matricula de un coche:<\/h2>\n<p>Comprobar la matricula de un coche. La ma\u00f1ana del jueves promet\u00eda novedades. Intent\u00e9 averiguar en Tr\u00e1fico y comprobar la matricula de un coche, a quien pertenec\u00eda el Audi de la noche anterior, y lo consegu\u00ed, aunque descubr\u00ed que estaba a nombre de una sociedad y no de una persona f\u00edsica. Busqu\u00e9 el nombre de la sociedad y result\u00f3 ser una agencia de alquiler de veh\u00edculos, cuyo nombre comercial me result\u00f3 m\u00e1s familiar, se trataba de la empresa GERTZ. En la ciudad solo exist\u00edan dos sucursales, una ubicada en el centro y la otra en el aeropuerto. Opt\u00e9 por comenzar por la del centro que me cog\u00eda m\u00e1s a mano. Entr\u00e9 y esper\u00e9 a que atendiesen al se\u00f1or que se encontraba apoyado en el mostrador, como si necesitase a toda costa un veh\u00edculo para continuar su camino. Como el mostrador era bastante reducido, tuve suerte y no me atendieron hasta que un chaval que no llegaba a la veintena conduc\u00eda al se\u00f1or cansado hasta un Opel aparcado cerca. La mujer que atend\u00eda el mostrador ya no cumplir\u00eda los treinta e intent\u00e9 encontrar un atisbo de empat\u00eda en ella. Interpret\u00e9 el papel de mujer despechada, que enga\u00f1ada por su marido buscaba venganza y consegu\u00ed que buscase en el directorio inform\u00e1tico si el veh\u00edculo en cuesti\u00f3n pertenec\u00eda a la casa. Pude distraerla lo suficiente haciendo una llamada que se gir\u00f3 para atender; el tel\u00e9fono estaba al lado contrario que el ordenador. En un ejercicio imposible de agudeza visual que ya no tengo, consegu\u00ed ver el nombre registrado junto a la matr\u00edcula del veh\u00edculo en cuesti\u00f3n. Ya hab\u00eda colgado antes de que la mujer descolgase el terminal y con cara de desconsuelo abandon\u00e9 el local. Ya en la calle anot\u00e9 en el m\u00f3vil nombre y apellidos de la supuesta dama, lanc\u00e9 un suspiro y ech\u00e9 a andar con la intenci\u00f3n de desayunar un capuccino y algo de boller\u00eda lo suficientemente tentador.<br \/>\nDegustaba el desayuno y comenc\u00e9 a teclear el nombre en el buscador de mi terminal. Busqu\u00e9 de varias maneras el nombre, los apellidos, ambos a la vez y en distinto orden hasta que apareci\u00f3 una entrada que centr\u00f3 mi atenci\u00f3n. Si lo que le\u00eda era cierto y no hab\u00eda ning\u00fan error en el proceso, se trataba de Marta Guerrero abogada, seg\u00fan el listado de una p\u00e1gina de b\u00fasqueda de profesionales.<br \/>\nTermin\u00e9 con deleite el desayuno y pase\u00e9 hasta el despacho esperando encontrar a Carla y escuchar su nueva situaci\u00f3n, porque aquella ma\u00f1ana se hab\u00eda levantado antes que yo.<br \/>\nSub\u00ed las escaleras a paso vivo y pas\u00e9 de largo mi rellano hasta llegar a la puerta del despacho de Pablo. Me abri\u00f3 con la cara descolocada, como si hubiese pasado la noche trabajando en el despacho. Agradeci\u00f3 el caf\u00e9 con leche y doble raci\u00f3n de az\u00facar y me confes\u00f3 la verdad: hab\u00eda pasado a noche de farra con un cliente y otro abogado, celebrando la despedida de \u201ccasado\u201d. Evit\u00e9 preguntarle acerca del evento, necesitaba averiguar algo sobre la abogada y le lanc\u00e9 la pregunta a quemarropa. Me dijo que no la conoc\u00eda personalmente, pero que casualmente un par de d\u00edas atr\u00e1s hab\u00eda hablado con un compa\u00f1ero que s\u00ed la conoc\u00eda. En la conversaci\u00f3n hab\u00eda salido a colaci\u00f3n el tipo de bicho y lo avariciosa que era la \u201cdama\u201d. Le pregunt\u00e9 el a\u00f1o de su promoci\u00f3n y me dio una fecha como posible, sin certeza alguna. Tuve suficiente con aquella informaci\u00f3n y cuando la mente enfermiza de Pablo comenzaba a despertar, me largu\u00e9 a mi despacho escud\u00e1ndome en la premura de unas gestiones. Cuando llamaba al timbre para que Carla me abriera, son\u00f3 el m\u00f3vil y un n\u00famero con un prefijo extra\u00f1o pero conocido, era Julie du Croix. La voz dulce contrastaba con la de mi amiga Fabienne. Su acento franc\u00e9s al hablar en espa\u00f1ol era mucho m\u00e1s dulce. Se interesaba por los motivos de mi llamada y le hice un resumen bastante expl\u00edcito de ellos. Le cont\u00e9 sucintamente la historia que me hab\u00eda transmitido Antonio. No tard\u00f3 en emocionarse cuando nombr\u00e9 el pueblo turolense donde se hab\u00edan conocido Antonio y ella. Aquel amor pueril hab\u00eda perdurado tambi\u00e9n en su memoria. Ella me cont\u00f3 parte de su historia y me confirm\u00f3 que se trataba de la \u201cse\u00f1orita\u201d du Croix y que por eso hab\u00eda mantenido su apellido familiar aunque convertido en franc\u00f3fono. Naturalmente le ped\u00ed permiso para darle sus datos a Antonio y se mostr\u00f3 muy agradecida, tanto que no esper\u00f3 a que se los pidiese, me dio su direcci\u00f3n y dos tel\u00e9fonos de contacto. Al despedirme de ella sent\u00ed un profundo sentimiento de no sabr\u00eda c\u00f3mo llamarlo. El caso es que inmediatamente llam\u00e9 a Antonio y le cont\u00e9 lo ocurrido, le dict\u00e9 los datos y me desped\u00ed de \u00e9l sin m\u00e1s.<br \/>\nLa siguiente llamada la hice al se\u00f1or Maluenda, su m\u00f3vil personal figuraba en la tarjeta que me hab\u00eda dado al final de la entrevista mantenida. Respondi\u00f3 de inmediato con una voz que parec\u00eda todav\u00eda m\u00e1s agradable por tel\u00e9fono. Se encontraba en los laboratorios y aprovech\u00e9 la ocasi\u00f3n. Le pregunt\u00e9 si Jacinto, su yerno, se encontraba en su despacho. Maluenda fue a comprobarlo, yo aguard\u00e9 al otro lado, mientras escuchaba el eco de sus pasos. Vega no se encontraba en su despacho, aprovech\u00e9 la circunstancia y la confianza de Maluenda. Me confirm\u00f3 que Jacinto ten\u00eda en su despacho la orla de su promoci\u00f3n. Un p\u00e1lpito me hizo continuar con el objetivo de la llamada. Le di el nombre de la abogada esperando al otro lado con cierta tensi\u00f3n que fue recompensada cuando Maluenda encontr\u00f3 la fotograf\u00eda cuyo pie coincid\u00eda con el nombre que le hab\u00eda dado. Se mostr\u00f3 un poco desconcertado pero evit\u00e9 darle explicaciones por tel\u00e9fono. Me desped\u00ed asegur\u00e1ndole que le llamar\u00eda despu\u00e9s de confirmar algunos detalles m\u00e1s. Antes de exponerle lo que iba averiguando, necesitaba poner orden en ello, sobre todo porque de momento todo se basaba en especulaciones y suposiciones que, de todas formas, no terminaban de explicar nada.<br \/>\nEl siguiente paso era entrevistarme con la hija de Maluenda, sin que \u00e9ste supiera nada. Decid\u00ed apostar por Pizcueta y le llam\u00e9 para que concertase una entrevista con Cristina Maluenda. El motivo que argument\u00e9 resultaba vago hasta para m\u00ed, pero en aquel momento no se me ocurri\u00f3 nada mejor y deb\u00eda ocultar mis intenciones. Pizcueta acept\u00f3, lo que me indicaba que, o Leonardo Maluenda hab\u00eda sido generoso conmigo al darle directrices, o bien el abogado hab\u00eda accedido por algo parecido al respeto profesional. De inmediato desech\u00e9 la segunda opci\u00f3n.<br \/>\nDurante la sobremesa son\u00f3 mi m\u00f3vil, rescat\u00e1ndome de Carla, que me deleitaba con las conspiraciones que Axel descubr\u00eda en los libros de Stulin. Era Pizcueta que me informaba de que hab\u00eda citado a Cristina aquella misma tarde a las siete en punto. Se lo agradec\u00ed y colgu\u00e9 despu\u00e9s de \u00e9l, a modo de agradecimiento. Aprovech\u00e9 las horas que ten\u00eda hasta la entrevista y prepar\u00e9 un listado de respuestas que necesitaba, as\u00ed d\u00ed forma a las preguntas. Deb\u00edan ser cortas y precisas, para evitar rodeos y respuestas neutras.<br \/>\nA las siete menos cinco minutos volv\u00ed a encontrarme con el falso general que estaba a punto de abandonar su puesto, cumpliendo su horario y que me dedic\u00f3 la misma sonrisa forzada y falsa que ya conoc\u00eda. La modelo me abri\u00f3 la puerta del bufete y me condujo directamente al despacho de Pizcueta, parec\u00eda aprender r\u00e1pido. El abogado estaba solo todav\u00eda y aprovech\u00e9 para exponerle parte de mis intenciones, dejando otra parte oculta. Aquello pareci\u00f3 satisfacerle y segu\u00ed jugando mis cartas. Cinco minutos despu\u00e9s apareci\u00f3 Cristina Maluenda por la puerta y salud\u00f3 al abogado que tuvo la cortes\u00eda de presentarnos. Mientras lo hac\u00eda, le comunic\u00f3 a la se\u00f1ora Maluenda los motivos que yo le hab\u00eda dado previamente. Cuando Pizcueta acab\u00f3, juzgu\u00e9 que era el momento de tomar la sart\u00e9n por el mango. Aprovech\u00e9 la mirada que me lanz\u00f3 el abogado y le gui\u00f1\u00e9 un ojo buscando su complicidad justo antes de pedirle que nos dejara a solas a las dos. Pod\u00eda haberme mandado a hacer pu\u00f1etas, pero decidi\u00f3 seguirme el juego y sali\u00f3 del despacho cerrando la puerta tras \u00e9l.<br \/>\nLa se\u00f1ora Maluenda era bastante atractiva en general. Un cuerpo agradecido que luc\u00eda ropa de primera calidad y \u00faltima colecci\u00f3n. Una mirada que recordaba a la de su padre y un porte que no dejaba lugar a dudas del estrato social que ocupaba. Tan solo la afeaba una nariz ganchuda y prominente, que a algunos ojos pudiera haber resultado interesante, no era mi caso. Si su padre se me antojaba una mezcla entre Fernando Schwartz y Pierce Brosnan, ella era una mezcla entre Anne Igartiburu y Maril\u00f3 Montero. Hab\u00eda observado su reacci\u00f3n ante la escena a la que acababa de asistir, y vi en su mirada cierto desconcierto. Era lo que esperaba y decid\u00ed continuar seg\u00fan mi plan. Sin darle tiempo a reaccionar comenc\u00e9 las preguntas con una muy breve explicaci\u00f3n en la que procur\u00e9 dejarle claro que trabajaba para su padre y que no ten\u00eda nada contra ella, pero que para poder terminar mi trabajo necesitaba que despejase algunas de mis dudas. Cristina, todav\u00eda sorprendida asent\u00eda a mis palabras con la cabeza mientras apretaba los labios. Probablemente se preparaba para omitir darme cierta informaci\u00f3n, pero mis preguntas la dejaron sin defensa por el puro hecho de que no las esperaba. M\u00e1s que preguntando, comenc\u00e9 afirmando lo que ya sab\u00eda solo para que ella supiera que yo lo sab\u00eda. Efectivamente, solo ella y su padre conoc\u00edan todos los detalles de los ensayos cl\u00ednicos. A la segunda pregunta respondi\u00f3 que no hablaba de ello con nadie. Volv\u00ed a afirmar lo obvio, su marido trabajaba en la empresa familiar, realizando los tr\u00e1mites de las patentes. Dos frases despu\u00e9s, reconoci\u00f3 que, aunque su marido no conoc\u00eda los detalles, s\u00ed hablaba con \u00e9l de trabajo en casa y desde luego lo hac\u00eda con detalles. De algo ten\u00edan que hablar, y estaba claro que no era de su relaci\u00f3n. Me aclar\u00f3 que la labor de su marido era puramente jur\u00eddica y de que sus conocimientos de farmacolog\u00eda eran menos que b\u00e1sicos. Yo ten\u00eda las respuestas que necesitaba y d\u00ed por terminada la entrevista. Se lo hice entender amablemente a Cristina y abr\u00ed la puerta del despacho buscando a Pizcueta con la mirada. No tard\u00e9 en encontrarlo, estaba sentado en la mesa de la modelo, revisaba el contenido de una carpeta como quien hojea sin inter\u00e9s una revista. Decid\u00ed ponerme a la altura de Cristina en cuanto a confianza y llam\u00e9 a Pizcueta por su nombre de pila. \u00c9l levant\u00f3 la mirada y se puso en pie para recuperar su despacho. Abandon\u00e9 el bufete prometiendo a ambos que volver\u00edamos a vernos pronto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comprobar la matricula de un coche: Comprobar la matricula de un coche. La ma\u00f1ana del jueves promet\u00eda novedades. 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